Torrent recuerda que dispone de un riesgo sísmico contemplado en su propio Plan de Actuación Municipal (PAM), un documento que regula la respuesta de la ciudad ante un posible terremoto y que forma parte de la planificación específica frente a emergencias junto a los planes de inundaciones e incendios forestales.
El Ayuntamiento culminó durante 2025 la tramitación de estos tres instrumentos de planificación, un proceso iniciado el año anterior y que concluyó tras la revisión técnica de la Generalitat Valenciana y la incorporación de las modificaciones planteadas por la administración autonómica.
Los documentos están publicados actualmente en la página de Planes y Programas Municipales del consistorio, donde figura expresamente el Plan de Actuación Municipal frente al riesgo sísmico de Torrent.
Torrent cuenta con una planificación específica frente al riesgo sísmico
La planificación frente a terremotos busca garantizar la máxima protección de las personas y los bienes que puedan verse afectados por un seísmo. Para ello, establece una estructura jerárquica y funcional que organiza los medios y recursos públicos y privados disponibles en el municipio, además de contemplar la recuperación posterior y la reposición de los servicios básicos.
El PAM analiza las características del término municipal, el parque de viviendas y edificios, las infraestructuras, los servicios esenciales y los principales equipamientos. Además, estudia la peligrosidad y vulnerabilidad sísmica de Torrent.
El documento recoge que por el término municipal no discurren fallas tectónicas de relevancia y que el entorno más próximo no ha registrado históricamente terremotos severos de intensidad superior a VI. Aun así, la planificación contempla los escenarios de riesgo establecidos por los estudios autonómicos y fija para Torrent una intensidad sísmica esperada de 7,0 EMS-98 para un periodo de retorno de 500 años, teniendo en cuenta el efecto del suelo.
Cómo actuaría el Ayuntamiento ante un terremoto
El plan no se limita a estudiar el riesgo, sino que también determina la respuesta municipal en caso de terremoto. Para ello, define la estructura de dirección y coordinación de la emergencia, el funcionamiento del Centro de Coordinación Operativa Municipal (CECOPAL), el centro de comunicaciones, las unidades de reconocimiento y primera evaluación, el Puesto de Mando Avanzado y las diferentes unidades básicas de intervención.
Asimismo, establece tres niveles de emergencia municipal en función de la gravedad del episodio y de los recursos necesarios para hacerle frente.
El PAM incluye procedimientos para avisar a la población, organizar evacuaciones, determinar puntos de concentración y centros de albergue, movilizar medios y coordinar el regreso progresivo a la normalidad.
La alcaldesa de Torrent, Amparo Folgado, ha destacado que “las noticias que conocemos hoy ponen de manifiesto la importancia de anticiparse y de disponer de una planificación clara antes de que se produzca una emergencia. En Torrent hicimos ese trabajo y hoy nuestra ciudad cuenta no solo con un plan frente al riesgo sísmico, sino también con planes específicos frente a inundaciones e incendios forestales”.
Folgado ha subrayado que “una emergencia no es el momento para empezar a decidir quién hace qué, dónde deben concentrarse los recursos o cómo se informa y protege a la población. Todo eso tiene que estar previsto, coordinado y trabajado con anterioridad. Ese es precisamente el valor de estos planes: estar preparados para una situación que esperamos que nunca llegue a producirse”.
“La DANA nos ha demostrado de la forma más dura posible que la prevención, la coordinación y la capacidad de respuesta de las administraciones son fundamentales. Por eso nuestro compromiso es seguir mejorando los protocolos, los medios y la formación, porque la seguridad de los torrentinos debe estar siempre por encima de cualquier otra consideración”, ha añadido la alcaldesa.
Una planificación integral frente a emergencias
La elaboración de los PAM ha permitido completar la actualización de la planificación municipal de emergencias, un proceso iniciado con el Plan Territorial Municipal frente a Emergencias (PTME), aprobado por el Ayuntamiento en 2023 y posteriormente homologado por la Comisión de Protección Civil de la Comunitat Valenciana.
Este plan constituye el marco general sobre el que se integran los distintos documentos específicos para cada riesgo.
Entre los principales hitos del proceso figuran el inicio de la contratación para redactar los planes en mayo de 2024; la reunión de coordinación celebrada el 21 de agosto de ese mismo año entre responsables municipales, Policía Local, Protección Civil, Medio Ambiente y la consultora especializada; y el registro de los tres documentos ante la Generalitat Valenciana el 12 de septiembre de 2024 para su revisión técnica.
Posteriormente, en mayo de 2025, la Generalitat emitió informe favorable y el Ayuntamiento incorporó las modificaciones propuestas por los técnicos autonómicos. Ese mismo año finalizó la tramitación de los tres PAM y comenzó también su implantación y divulgación entre la ciudadanía, incluida la distribución de información sobre autoprotección ante diferentes emergencias.
El concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, José Gozalvo, que participó desde el inicio en la elaboración de los planes, ha señalado que “Torrent no podía limitar su planificación de emergencias a un único riesgo. Nuestro término municipal tiene unas características muy diversas y por eso trabajamos para disponer de una respuesta específica frente a inundaciones, incendios forestales y también frente al riesgo sísmico”.
Gozalvo ha explicado que “el PAM sísmico es un documento técnico muy completo que estudia nuestro territorio, las edificaciones, infraestructuras y servicios esenciales y, sobre todo, ordena la respuesta municipal si se produce un terremoto: quién dirige la emergencia, qué recursos se movilizan, cuándo se constituye el CECOPAL, cómo se evalúan los daños, cómo se evacúa o atiende a la población y cómo se recuperan los servicios básicos”.
“Planificar no significa generar alarma, sino exactamente lo contrario: significa estar preparados. Un terremoto no se puede prever, pero sí podemos prever cómo debemos responder si se produce. Torrent ha hecho sus deberes y ahora tenemos que mantener estos documentos vivos, actualizados y conocidos por todos los servicios que tendrían que intervenir en una emergencia”, ha concluido.











