La Posada de Tuéjar es un inmueble histórico que data del siglo XIV; un enclave estratégico en el Camino Real de Castilla que comunicaba Valencia y Madrid pasando a los pies de Cuenca. Las antiguas ventas, ubicadas en la Plaza Mayor del pueblo, son un Bien de Relevancia Local y una de las joyas patrimoniales que la Diputación de Valencia ayudará a rehabilitar con el Plan de Recuperación del Patrimonio rescatado por la vicepresidenta Natàlia Enguix, con una dotación superior a los 16 millones de euros.
El plan ha aprobado las 45 solicitudes presentadas por otros tantos ayuntamientos de las comarcas valencianas, entre ellos el de Tuéjar, que dispondrá de 485.000 euros para ejecutar la primera fase del proyecto de recuperación de la Posada.
“Las antiguas ventas tenían un edificio principal, que es en el que vamos a actuar primero, y otro anexo más pequeño. Ambos han tenido varias intervenciones con el tiempo. Agradecemos a la Diputación esta ayuda que permitirá consolidar la estructura y actuar en las fachadas, los forjados y el tejado de un espacio que queremos destinar a uso civil y que esperamos convertir en la nueva sede del ayuntamiento”, explica el alcalde, Carlos Tarazón.
La Posada de Tuéjar recuperará su estructura y fachadas
Tarazón agradeció también la visita de la vicepresidenta Enguix a las Fiestas Gordas de Tuéjar, donde aprovechó para visitar la Posada y entregar a los responsables locales la placa acreditativa de un proyecto de alrededor de un millón de euros, cuya primera fase impulsará la Diputación.
“Todos nuestros pueblos cuentan con tesoros patrimoniales que desde las instituciones debemos ayudar a recuperar; no solo porque guardan nuestra historia, también por el nuevo uso que se les puede dar para mejorar la vida a nivel local y por el atractivo turístico que puede repercutir en la economía de los municipios y las comarcas”, señala Natàlia Enguix.
El presidente, Vicent Mompó, destaca “el acierto de rescatar del olvido un plan que nunca debió abandonarse, ya que genera una primera actividad económica directa, que es la propia obra, pero además deja una huella permanente en el territorio con inversiones sostenibles que enriquecen el patrimonio, dinamizan la economía local y abren la puerta a nuevas actividades sociales, culturales y turísticas”.
El propio Mompó atendió la petición de la vicepresidenta Enguix para incrementar en cinco millones la dotación del plan y llegar así a financiar todos los proyectos presentados por los municipios.
El Camino Real de Castilla conectaba Valencia y Madrid
El Camino Real de Castilla era el trayecto más corto entre Valencia y Madrid, adentrándose en la meseta a través de Cuenca. Lo explica el cronista de Tuéjar, Tomás Varea, quien destaca la importancia de “una ruta por la que se intercambiaban productos como las telas valencianas que partían rumbo a la capital y el trigo que llegaba a orillas del Mediterráneo”.
No obstante, “Requena acumulaba buena parte del tráfico carretero, lo que originó que por allí transcurrieran las futuras comunicaciones viarias y ferroviarias entre Valencia y Madrid”, apunta el cronista.
Pese a ello, las ventas de Tuéjar fueron un punto estratégico en la escala de miles de viajeros que se desplazaban entre el interior y la costa.
La Posada debió ser propiedad del vizconde de Chelva, aunque es complicado documentarlo. “La falta de archivos dificulta el rastreo de hechos relevantes en torno al edificio, aunque sabemos que en las ventas se alojaron muchos viajeros, desde comerciantes, soldados y gente más pobre que hacían noche en el zaguán de la planta baja, hasta mandos militares, clérigos y nobles que se alojaban en la planta alta”, detalla Varea, que añade que el edificio anexo eran las caballerizas.
La Posada podría albergar nuevos servicios municipales
En la planta baja de la Posada encontramos cuatro arcos góticos de cierta amplitud, por donde pasaban los carros con las mercancías para estacionar en el zaguán.
“Una de las propuestas es convertir este espacio en un futuro museo sobre el camino de Castilla”, avanza el alcalde, que en principio prefiere centrarse en el uso civil de un edificio que albergará el nuevo ayuntamiento, la oficina de Correos y la sede de la empresa eléctrica local.
En un futuro se conocerán el resto de usos de la Posada que el duque de Villahermosa vendió en el siglo XIX, junto al resto de sus propiedades en la zona, para construir el palacio madrileño que hoy alberga el museo Thyssen.











