La Diputación de Valencia ha aprobado una nueva resolución del Pla Obert d’Inversions , con la financiación de 69 proyectos municipales que suman una inversión global de 11.528.835 euros . El decreto, impulsado desde el área de Cooperación Municipal que dirige la vicepresidenta primera, Natàlia Enguix , consolida “el carácter abierto, ágil y flexible del plan, que permite a los municipios decidir en qué invertir sus recursos sin esperar a convocatorias ni ajustarse a líneas cerradas”.
Proyectos con impacto directo en la vida local
Enguix ha destacado que esta nueva remesa de actuaciones se centra en obras con un impacto real en la vida cotidiana de los vecinos de los municipios valencianos. Entre ellas, figuran proyectos de mejora de infraestructuras básicas , especialmente redes de agua potable; rehabilitación de espacios públicos ; y modernización de instalaciones deportivas y sociales . También se incluyen intervenciones orientadas a mejorar la accesibilidad urbana, la eficiencia energética y los equipamientos municipales , con el fin de “favorecer un desarrollo local equilibrado y sostenible en toda la provincia”.
Un modelo de inversión continua y flexible
Con esta nueva resolución, el Pla Obert alcanza 853 actuaciones aprobadas desde su puesta en marcha, consolidándose como el principal programa inversor de la institución provincial. Su formato cuatrienal permite a los ayuntamientos presentar proyectos de forma continua, sin depender de convocatorias anuales. Para Enguix, “la Diputación se adapta a los pueblos y no al revés: aquí mandan los ayuntamientos, y nosotros acompañamos con agilidad, confianza y recursos”. La vicepresidenta ha subrayado que este modelo “ofrece a los municipios libertad y estabilidad financiera para planificar su futuro con visión a largo plazo”.
El Pla Obert como herramienta de acompañamiento real
El presidente de la Diputación, Vicent Mompó , ha respaldado esta filosofía al afirmar que “el Pla Obert es mucho más que un plan de inversiones; es una herramienta de acompañamiento real que nos permite escuchar a los ayuntamientos, eliminar trabas administrativas y facilitar que los proyectos se ejecuten con autonomía y responsabilidad”. Para Mompó, el éxito del programa radica en “su cercanía con la realidad municipal y su capacidad para traducirse en mejoras visibles para la ciudadanía”.
Distribución territorial de los nuevos proyectos
El último decreto incluye actuaciones en 13 comarcas valencianas , cuyos municipios ya pueden iniciar los procesos de licitación y adjudicación. Por número de proyectos, l’Horta Nord encabeza la lista con 13 actuaciones, seguida de la Ribera Alta (11) y la Vall d’Albaida (9). A continuación, figuran la Safor con seis proyectos; la Hoya de Buñol-Chiva , la Ribera Baixa y la Costera , con cinco cada una. La Serranía contará con cuatro inversiones, mientras que l’Horta Sud , el Rincón de Ademuz y Camp de Túria suman tres respectivamente. El decreto se completa con actuaciones en las comarcas de Requena-Utiel y la Canal de Navarrés.
Inversiones destacadas en infraestructuras locales
Entre los proyectos aprobados destacan la reforma de la piscina cubierta de Godella , con una inversión de 1,42 millones de euros ; la habilitación de una sala sociocultural en Senyera , con 733.753 euros ; y el reacondicionamiento de la piscina municipal de Yátova , dotado con 509.523 euros . También sobresalen la urbanización de la entrada al polideportivo de Rocafort (225.604 euros) y la mejora de la accesibilidad y movilidad urbana en Burjassot (903.000 euros). A estos se suman múltiples proyectos de renovación de redes de agua potable , eficiencia energética y rehabilitación de espacios públicos distribuidos a lo largo de toda la provincia.
Continuidad y compromiso con el desarrollo local
Natàlia Enguix ha destacado que el ritmo de presentación de proyectos “crece de forma progresiva conforme los municipios comprueban la utilidad y flexibilidad del Pla Obert”. La vicepresidenta ha reiterado el compromiso de la Diputación con un modelo que promueva la autonomía local , la cooperación entre administraciones y la capacidad de cada ayuntamiento para transformar su entorno “con inversiones útiles, visibles y pensadas para las personas”.














