La carretera de la Gombalda, la CV-32, que conecta Museros y Massamagrell, afronta la fase final de sus obras con la construcción de dos nuevos puentes destinados a mejorar la capacidad y la seguridad de este eje viario de l’Horta Nord. La actuación, que cuenta con una inversión de 17,1 millones de euros, permitirá duplicar dos kilómetros de la carretera y completar la conexión entre la V-21 y la A-7 en mejores condiciones de circulación.
El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha comprobado durante una visita el avance de los trabajos, que comenzaron el 27 de enero de 2025 después de ser desbloqueados por el actual Consell. La intervención está incluida en el convenio suscrito con el Ministerio de Transportes y ha sido consensuada con los alcaldes de los municipios de la zona.
Martínez Mus ha definido la actuación como una “demanda histórica de los municipios de l’Horta Nord” y ha destacado que permitirá avanzar en la vertebración territorial, mejorar la seguridad vial y favorecer una movilidad más eficiente y sostenible. En la visita también han participado el secretario autonómico de Infraestructuras, Francisco Javier Sendra, y la directora general de Infraestructuras Terrestres, María José Martínez Ruzafa, junto a los alcaldes de la zona.
Una vía con más de 20.000 vehículos diarios
La actuación responde al elevado volumen de tráfico que soporta actualmente la CV-32, con más de 20.000 vehículos diarios. Según ha explicado el conseller, las obras permitirán mejorar la “funcionalidad, capacidad y seguridad” de un vial considerado estratégico para vertebrar el tráfico de l’Horta Nord y acabar con el actual cuello de botella existente en este tramo.
El proyecto contempla la duplicación de dos kilómetros de la carretera entre Museros y Massamagrell. Entre las principales actuaciones se encuentra la construcción de dos pasos superiores: uno sobre la glorieta que conecta la avenida Barcelona de Museros con la avenida del Raval de Massamagrell y otro sobre la vía ferroviaria de titularidad de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV).
La infraestructura también permitirá completar la conexión viaria entre la V-21 y la A-7, mejorando la capacidad de un recorrido que soporta una parte importante de los desplazamientos del área metropolitana de València.
Una infraestructura estratégica para la movilidad y la industria
Más allá de su función como carretera de conexión entre Museros y Massamagrell, la CV-32 tiene también importancia desde el punto de vista logístico. El eje permite conectar las zonas industriales de Albuixech y Massamagrell con el bypass, el puerto de València y las áreas industriales situadas al sur del área metropolitana.
En este sentido, Martínez Mus ha señalado que la actuación tendrá efectos sobre otros municipios del entorno, como Massalfassar y Museros. “Aunque puedan parecer actuaciones de ámbito local, tienen un impacto directo en la movilidad metropolitana y en el sistema logístico del área de València”, ha afirmado.
El vicepresidente tercero ha defendido que las mejoras de la red viaria contribuyen a reducir la congestión y los tiempos de desplazamiento, además de aumentar la eficiencia del sistema de transporte. La actuación pretende, por tanto, dar respuesta tanto a las necesidades de movilidad cotidiana como a los desplazamientos vinculados a la actividad industrial y logística de l’Horta Nord.
Carril bici y mejoras en el entorno urbano
El proyecto incorpora también medidas destinadas a mejorar la movilidad sostenible y la integración de la carretera en su entorno. Entre ellas figura la construcción de un carril bici paralelo a la CV-32 y una nueva pasarela ciclopeatonal que permitirá a peatones y ciclistas cruzar la carretera de forma segura y dar continuidad a la Vía Xurra, que discurre por la CV-300.
Los trabajos incluyen además la remodelación de la glorieta de Museros, que será desplazada para alejarla de las viviendas existentes. También se mejorará la permeabilidad de la carretera en la zona urbana situada al sur de la CV-32 y en el área agrícola situada al norte.
El proyecto se completa con el ajardinamiento de distintos espacios, la construcción de vías de servicio para facilitar el acceso a las parcelas colindantes y la instalación de pantallas antirruido. Con estas actuaciones, la Generalitat busca mejorar tanto las condiciones de circulación como la convivencia de la infraestructura con las zonas residenciales, agrícolas e industriales del entorno.











