La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) y el Ayuntamiento de Alzira han celebrado una reunión de trabajo para analizar el estado de los proyectos destinados a reducir el riesgo de inundación en el municipio y su entorno. En el encuentro también se han abordado otras cuestiones relacionadas con la gestión del agua y el trasvase Júcar-Vinalopó.
El presidente de la CHJ, Miguel Polo, junto al adjunto a la presidencia, Teodoro Estrela, ha informado a los responsables municipales sobre el grado de avance de las distintas actuaciones impulsadas por el organismo de cuenca. Polo ha reafirmado el compromiso de la Confederación con la protección frente a inundaciones en los municipios de la Ribera, destacando especialmente los proyectos vinculados a los barrancos de la Casella y Barxeta.
Inversiones en barrancos y actuaciones de emergencia
Durante la reunión se ha hecho referencia a las obras de emergencia que la CHJ está ejecutando para la protección del talud de la margen derecha del río Júcar en la zona del polideportivo de Alzira. Asimismo, Miguel Polo ha recordado que la Dirección General del Agua ha licitado recientemente el proyecto de adecuación del barranco de Barxeta, dividido en dos fases, con una inversión de 12 millones de euros.
Además, el presidente de la CHJ ha avanzado que próximamente se licitarán otros dos proyectos relevantes: la construcción de la mota de Cogullada y la actuación en la confluencia de los barrancos de Barxeta y la Casella. Se trata de actuaciones financiadas con fondos propios del organismo de cuenca, con la previsión de que las obras puedan comenzar a lo largo de este mismo año.
En cuanto al quinto de los proyectos previstos para mejorar la protección frente a inundaciones en Alzira y Carcaixent, destinado a eliminar el cuello de botella que limita la capacidad de desagüe del barranco de la Casella, Polo ha indicado que el proyecto se encuentra en fase final de redacción y que podría salir a licitación a finales de este año.
El Plan de Resiliencia como antesala del PGRI
Durante el encuentro, celebrado en el Ayuntamiento de Alzira, Teodoro Estrela ha explicado las líneas generales del Plan para la Recuperación y Mejora de la Resiliencia frente a las inundaciones en el territorio afectado por la DANA del 29 de octubre de 2024 en la Comunitat Valenciana.
En relación con las alegaciones presentadas por el consistorio durante el proceso de participación pública, Estrela ha señalado que el documento recoge únicamente las actuaciones más urgentes para los territorios más afectados por la DANA, dejando fuera otras propuestas que podrán incorporarse en fases posteriores. En este sentido, ha subrayado que el Plan de Resiliencia es un anticipo del futuro Plan de Gestión del Riesgo de Inundación (PGRI), cuya aprobación está prevista para finales de 2027, y que incluirá un mayor número de actuaciones tanto en Alzira como en otros municipios.
Demandas municipales y análisis de nuevas actuaciones
Entre las demandas trasladadas por el alcalde de Alzira, Alfons Domínguez, figura el impulso de nuevas actuaciones para mejorar la protección frente a inundaciones en las zonas norte y oeste del municipio. Entre ellas se incluyen la consolidación de taludes aguas arriba del Puente de Hierro, la mejora de la permeabilización de infraestructuras viarias como la A-7 o la construcción de una mota de protección en la zona de Tulell.
Respecto a esta última propuesta, Estrela ha indicado que la Confederación deberá estudiarla en detalle a partir de la información disponible y de los modelos hidrológicos correspondientes, con el fin de analizar su viabilidad técnica y su impacto en el conjunto del sistema.
Aclaraciones sobre el trasvase Júcar-Vinalopó
Durante la reunión, el alcalde de Alzira también ha planteado diversas dudas relacionadas con el trasvase Júcar-Vinalopó, una cuestión que, según ha señalado, genera inquietud entre agricultores y asociaciones ecologistas de la zona.
Ante estas preocupaciones, Miguel Polo ha insistido en que únicamente es posible trasvasar agua al Vinalopó cuando existen sobrantes y ha recalcado que, en ningún caso, se envía agua procedente de los embalses del sistema Júcar.















