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La caída de la red de Movistar dejó incomunicado al municipio valenciano de Gátova durante casi una semana. Vecinos sin contacto con sus familias, bares sin poder cobrar, veraneantes marchándose antes de tiempo y un alcalde que tuvo que ejercer de centralita humana para no dejar a nadie atrás

¿De qué forma ha dificultado la situación a los servicios de emergencia y a las comunicaciones oficiales del Ayuntamiento?
El alcalde de Gátova, Jesús Salmerón Berga, explicó que, aunque el pueblo no cuenta con Policía Local, la caída de la red afectó directamente a las comunicaciones entre vecinos y servicios esenciales. Los teléfonos no funcionaban, y en el pueblo, la mayoría tiene Movistar —históricamente la red más fiable—, no se podía contactar. Con este problema, el alcalde predice que «habrán muchas bajas de Movistar después de esto». Además, ha indicado durante el verano la población se triplica o cuadruplica, y muchos visitantes que venían a teletrabajar tuvieron que marcharse. La situación golpeó al turismo rural, ya que la mayoría de datáfonos funcionaban con Movistar.
¿Y entonces, se ha paralizado el comercio local? ¿Prácticamente Gátova estaba apagada?
“Efectivamente”, respondió. Al menos el 50% del pueblo quedó totalmente paralizado. Incluso el bar junto al Ayuntamiento y la piscina municipal —que también depende de Movistar— se vieron gravemente afectados. Muchos visitantes se marcharon al no poder pagar con tarjeta. La falta de confianza también influyó: “Si eres de aquí, te conocen. Pero si eres de fuera, no puedes decir ‘ya te pagaré’”.
¿Te contactó Movistar? ¿Qué te dijeron?
Movistar respondió por redes diciendo que no constaba ninguna incidencia. El alcalde lo consideró un insulto. Sin embargo, por correo le indicaron que sí había una registrada desde el jueves, aunque no quedó claro. Solo tras su presión en redes y medios obtuvo respuesta, pero siempre fue él quien tomó la iniciativa. Nadie de la compañía se puso en contacto de forma proactiva.
Hola, Jesús. Soy E…. Para poder revisar la incidencia, envíanos los datos de alguna línea afectada en privada, DNI, número y el código postal, para poder revisar la incidencia. Un saludo
— Movistar España (@movistar_es) July 28, 2025
¿Te contactó Emergencias?
No, fue él quien contactó con la Conselleria de Interior y Emergencias, cuyo equipo —especialmente la jefatura de gabinete del conseller— respondió con rapidez. También un asesor de la Diputación de Valencia colaboró, lo que le permitió contactar con un responsable de Movistar en la Comunitat. Gracias a esa gestión supo que estaban reparando el fallo, aunque la información fue escasa y tardía.
¿Fue el Ayuntamiento quien encontró el contacto de Movistar?
Sí, Movistar nunca contactó directamente con el Ayuntamiento. Las llamadas del Consistorio recibían respuestas genéricas como “estamos trabajando en ello”. Solo tras ejercer presión supieron que el problema estaba en una pieza afectada por tormenta en un repetidor, y esa información llegó cinco días después del inicio del apagón.
¿Institucionalmente has recibido alguna respuesta por parte de la Diputación de Valencia o de la Generalitat?
Sí, pero de forma desigual. La Conselleria de Interior y Emergencias actuó desde el primer momento, facilitando contactos e implicándose. El alcalde destaca públicamente su implicación. Asimismo, Jesús agradeció también la labor prestada por la Diputación.
¿Movistar trató esto como un problema individual?
“Ese fue uno de los errores más graves.” La compañía actuó como si fuera un solo ciudadano afectado, ignorando que era un municipio entero. El alcalde recordó que Telefónica tiene un 10% de participación pública por parte del gobierno de España y que Gátova forma parte de la Agenda Valenciana Antidespoblamiento (AVANT). “Aunque solo viviera una persona aquí, tendría derecho a ser atendida como un ciudadano de Valencia”. Además, la cobertura más cercana estaba a 18 kilómetros, en Altura al norte, y Olocau al sur. Marines Viejo, un pequeño municipio cercano, también se quedó sin cobertura.
¿Se paralizó el Ayuntamiento?
Sí. Coincidió con el pago de nóminas y se necesitaban tres claves digitales. Una de ellas no llegaba al secretario, que tuvo que desplazarse al pueblo de Olocau para recibirla. También se retrasaron pagos a empresas. “fue un caos total”.
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El alcalde reconoció la atención recibida por parte de un responsable regional de Movistar tras insistir él mismo, pero criticó el abandono inicial.
¿Se debería tener más en cuenta a estos municipios AVANT?
Totalmente. Señaló la contradicción entre tener políticas contra la despoblación y dejar incomunicado a un pueblo entero. Criticó que fuera la Conselleria —sin competencias en telecomunicaciones— quien respondiera, y no el Gobierno central o la empresa participada por el Estado.
¿Qué consecuencias sufriste personalmente como ciudadano?
Él no se vio afectado directamente porque tiene Vodafone, pero vivió el problema a través de sus vecinos. Recibieron muchas quejas y llamadas, aunque el Ayuntamiento no tiene competencias en telecomunicaciones. “La gente estaba indignada. Decían: ‘si esto pasa en Valencia, se resuelve en horas’”.
¿La gente ha estado también molesta con el Ayuntamiento?
Sí, aunque el alcalde lo entiende. En pueblos pequeños el Ayuntamiento es el eje central que lo mueve todo. Pero remarca que se ha atendido a todos y se canalizarán las quejas hacia Movistar.
¿La conectividad debería ser un servicio básico?
“Ya lo es”. Sin internet y sin transporte, un pueblo queda aislado. Recordó que las citas médicas se piden online, que ya no hay bancos físicos y que la digitalización debe ir acompañada de formación. «Creo que la conectividad es uno de los pilares de la sociedad, y se debe invertir mucho más en telecomunicaciones».
¿Qué le pedirías a Movistar para que no vuelva a ocurrir?
Pidió “más sensibilidad y lealtad” hacia los pueblos. Recordó que muchos directivos tienen raíces rurales y que deben ponerse en la piel de quien no puede llamar a sus hijos o pagar un café en la piscina. “Una empresa como Movistar debe defender el interés general, más aún con capital público”.
Además, el alcalde subraya que este caso ha coincidido con un fin de semana en el que habían festejos taurinos en Gátova. Más de 2.000 personas vinieron al pueblo, y muchas no pudieron consumir en algunos establecimientos porque no se podía pagar con tarjeta. Por lo tanto, tuvieron que marcharse.
¿La gente se ha tenido que desplazar para hacer la compra?
No del todo. La tienda de ultramarinos, la carnicería, el horno y otras pequeñas tiendas siguieron funcionando con efectivo. El problema estuvo en la hostelería y en quienes compran por internet. Aun así, destacó la solidaridad vecinal y el trabajo del Ayuntamiento realizando gestiones en nombre de quienes no tenían conexión.
¿Reivindicas el uso del efectivo?
Sí. “Es vital que convivan el efectivo y la tarjeta”. En pueblos envejecidos como Gátova, no se puede exigir a todos usar medios digitales. Además, las tiendas son puntos de encuentro social: “Son casi como un local de ocio”.
¿Crees que la Agenda AVANT actúa con rapidez?
“No”. Dijo que, en dos años como alcalde, nunca le han contactado. Criticó su inoperancia, falta de estructura y utilidad. Valoró que fue un proyecto impulsado por el anterior gobierno, pero sostuvo que, si no sirve, debe reformularse o eliminarse.
¿Conoces a algún vecino enfermo que haya sufrido especialmente?
No lo sabe con certeza, pero sí conoce casos sensibles. Por ejemplo, una vecina con cáncer cuyo hijo usó el teléfono del alcalde para comunicarse. “Cuando hay personas vulnerables, la falta de conexión agrava todo aún más”.
¿Qué significa para ti defender un pueblo como Gátova ante estas situaciones?
“Es un orgullo y un honor.” Nacido en Valencia pero con raíces familiares en Gátova, el alcalde aseguró llevar el pueblo por bandera. “Representar a Gátova es una responsabilidad inmensa. Pero, sobre todo, es un honor. Porque aquí vive gente real, con corazón. Y merecen respeto”.











