La consellera de Justicia, Nuria Martínez, ha visitado el Tribunal de Instancia de Catarroja. Allí se ha reunido con su presidente, David Castellá Fernández. El objetivo ha sido trasladarle el compromiso de la Generalitat para garantizar el funcionamiento del juzgado.
La jueza que instruye la causa de la riada continuará contando con el mismo número de funcionarios. Este apoyo se mantendrá tras el proceso de estabilización. La titular de Justicia ha asegurado que en Catarroja no se quedará ninguna «silla vacía».
Garantía de medios y cobertura judicial
La magistrada contará en todo momento con las personas necesarias para su cobertura. El Consell busca que la instrucción pueda seguir avanzando sin interrupciones. La consellera se ha interesado también por las necesidades materiales del juzgado instructor.
Nuria Martínez pretende cubrir estas necesidades lo más pronto posible. Para ello, actuará según sus competencias tras recibir la comunicación formal del Letrado de Administración de Justicia (LAJ). El fin último es dotar al juzgado de todos los medios precisos.
Proceso de estabilización de 200 plazas
La consellera ha explicado el proceso de estabilización de las plantillas. Gracias a esta medida, 200 de los 438 refuerzos judiciales actuales pasarán a ser estructurales. Esto afectará a los 36 partidos judiciales de la Comunitat Valenciana a partir del 1 de julio.
Con esta consolidación de plazas, se busca un modelo de Justicia más moderno, ágil y eficiente. Martínez remarcó que el proceso responde a la normativa vigente. El objetivo prioritario es reducir la temporalidad que padece la Administración de Justicia.
Mejora de las condiciones laborales y antigüedad
La medida busca dotar de mayor estabilidad a las plantillas y mejorar las condiciones laborales. Esta es una reivindicación histórica de las organizaciones sindicales. La consellera aseguró que la transición se gestionará de manera ordenada para minimizar impactos.
La identificación de las 200 plazas se ha realizado por criterios objetivos de antigüedad. Se ha dado prioridad a los puestos que requieren consolidación definitiva por renovaciones constantes. El Consell garantiza así la continuidad del servicio para los profesionales y la ciudadanía.
Evolución del presupuesto en refuerzos judiciales
En los últimos 10 años, el número de refuerzos ha crecido significativamente. En 2015 había 38 refuerzos con un coste de 1,45 millones de euros. Para 2025, la cifra ha subido a 438 refuerzos con una inversión de 17 millones de euros.
La consellera calificó este escenario previo como «insostenible» y una anomalía del sistema. Durante las dos legislaturas del Botánico, los refuerzos se multiplicaron casi por diez. En 2023, la cifra ya alcanzaba los 14 millones de euros destinados a personal temporal.
Conversión de necesidades temporales en estructurales
La Administración ha usado refuerzos desde 2015 para atender sobrecargas de trabajo y macrocausas. Sin embargo, la persistencia de estos puestos evidencia que las necesidades son estructurales. Esto exige la reconversión de los puestos en plazas fijas y estables.
Actualmente, los órganos judiciales superan los módulos de entrada fijados por el Poder Judicial. Esto denota una sobrecarga permanente en el sistema. Por ello, los refuerzos temporales pasan ahora a ser instrumentos permanentes para sostener el funcionamiento judicial.










