Casi 4.000 personas han visitado el Castillo de Cullera este agosto

El Castillo de Cullera ha conseguido resistir a la pandemia de la Covid-19 y su número de visitas lo corrobora. Casi 4.000 personas han visitado la fortaleza este mes de agosto.

Las cifras representan una caída de más de 1.000 personas respecto a las estadísticas del año pasado, donde fue visitado por 5.400 personas. Desde el consistorio se asegura que los resultados han sido mejores de los esperados y son unos datos más que aceptables teniendo una cuenta la situación actual.

Para la concejala de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Cullera, Amparo Jover, esto demuestra que «el Castillo de Cullera es el monumento de referencia en la Ribera y se convierte en una parada obligatoria para nuestros turistas».

Un atractivo que a pesar de las circunstancias ha conseguido seguir atrayendo visitantes

Majestuosidad en su construcción y  rutas históricas. Además de albergar en este mismo espacio el Museo Municipal de Historia y Arqueología. También el Ciclo de Tango en el Castillo han supuesto un atractivo más para los visitantes del municipio.

Jover también ha destacado que «el esfuerzo para garantizar la máxima seguridad en este patrimonio emblemático de la ciudad ha hecho que sea también uno de los motivos por los cuales hemos conseguido esta gran afluencia de visitantes». Esta apuesta por la seguridad también ha supuesto que recientemente el Castillo de Cullera haya obtenido el certificado de buenas prácticas avanzadas por parte del SICTED, de la Secretaría de Estado de Turismo, para la reducción del riesgo de contagio por coronavirus.

Horario

Durante todo el mes de septiembre puede visitarse por las mañanas en horario de 10 a 13 horas y por la tarde de 17.30 a 20.30 de martes a domingo.

Carácter legendario

El Castillo de Cullera es una construcción de la época califal. Un monumento emblemático local situado en el alto de la cima de la montaña y está declarado Bien de Interés Cultural. Además, tiene un carácter legendario puesto que en la reconquista cristiana el Rey Jaime I no lo pudo conquistar y desistió después de intentar asaltarlo.