La Generalitat ha elaborado un estudio para identificar suelo seguro no inundable en el área metropolitana de València que, mediante el uso de la cartografía de la DANA y los condicionantes de inundabilidad, ha permitido localizar 1.550 hectáreas con una capacidad estimada para construir más de 131.000 viviendas.
El jefe del Consell, Juanfran Pérez Llorca, ha asistido a la presentación del Estudio Técnico de Suelos Seguros para Usos Residenciales e Industriales en los municipios afectados por la DANA de 2024, junto a la alcaldesa de València, Mª José Catalá. Durante el acto, ha destacado la importancia de esta herramienta, «que va a facilitar a los ayuntamientos localizar el suelo más idóneo, en un momento en el que el acceso a la vivienda es uno de los principales problemas sociales que tiene nuestro país».
En este sentido, ha precisado que el informe, liderado por Alejandro Escribano, «no es una propuesta para urbanizar de forma automática ni una clasificación definitiva de suelo», sino una herramienta que ayuda a los ayuntamientos a identificar oportunidades y orientar decisiones. Además, lo ha calificado como algo «necesario para devolver la confianza a la gente y que sientan que su nueva casa será un lugar seguro o que pueden volver a abrir su negocio».
El estudio, realizado con la colaboración de los ayuntamientos y que ha analizado 1.951 kilómetros cuadrados de 86 municipios, ha permitido identificar, asimismo, en torno a 1.600 hectáreas de suelo industrial y logístico en las que las empresas pueden encontrar oportunidades para instalarse.
Un modelo de crecimiento territorial planificado
La importancia del estudio, en cuya presentación han estado alcaldes de municipios afectados por la riada de 2024, «está sobre todo en el modelo que plantea, con crecimientos compactos y próximos a los núcleos urbanos; con servicios y transporte público, y alejados de los terrenos que presentan riesgos», ha subrayado el president.
Pérez Llorca ha abogado por un modelo de crecimiento territorial planificado, con obras hidráulicas que minimicen los daños en futuras avenidas, edificios más seguros y nuevos desarrollos residenciales e industriales que se ubiquen siguiendo criterios de seguridad reforzada.
Herramientas para aumentar la seguridad
En este sentido, el jefe del Consell ha hecho referencia a otras herramientas que se están impulsando para incrementar la seguridad del terreno, como la revisión del PATRICOVA que, entre otras medidas, refuerza las garantías de construcción de nuevos edificios, por ejemplo, al elevar las plantas habitables o restringir los aparcamientos subterráneos.
A juicio del president, la planificación por sí sola no basta. «La ordenación del territorio hay que completarla con las obras de defensa hídrica pendientes», como los encauzamientos, las balsas de laminación o la retirada de obstáculos que dificultan el paso del agua, ha añadido.
Por último, el jefe del Consell ha subrayado la importancia del diálogo y la cooperación para afrontar la reconstrucción. También ha destacado el papel de la Comisión Mixta en su labor de asistencia a los ayuntamientos y en la interlocución con la Confederación Hidrográfica del Júcar, que ha participado en la revisión del PATRICOVA y con la que se ha dialogado sobre el estudio presentado.








