La finca experimental Sinyent de AVA-ASAJA continúa consolidándose como un referente en innovación agraria gracias a los trabajos destinados a impulsar el uso de la teledetección aplicada al sector agrícola. Esta tecnología está transformando la gestión de las explotaciones al complementar la observación tradicional a pie de campo con el análisis masivo de datos obtenidos mediante sensores remotos, entre ellos los instalados en satélites de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA).
La teledetección permite medir la radiación que emiten o reflejan los cultivos para caracterizar su estado y evolución. Para ello, la entidad agraria utiliza sensores instalados en satélites, drones, robots y equipos de medición próximos al terreno, capaces de recopilar información con un elevado nivel de precisión.
Inteligencia artificial para detectar plagas
En este contexto, investigadores de la Universitat de València y técnicos de AVA-ASAJA colaboran en distintos proyectos con el objetivo de trasladar estas herramientas al campo valenciano. Uno de los principales avances se ha desarrollado en cítricos, donde, en el marco del proyecto Agroalnext, se ha diseñado un algoritmo capaz de detectar de forma temprana la presencia de plagas como el Cotonet mediante imágenes de satélite y modelos de inteligencia artificial.
Los investigadores destacan que la aplicación de la teledetección a los cítricos presenta una dificultad añadida respecto a otros cultivos debido a su estructura tridimensional. A diferencia de los cereales, donde la vegetación forma una superficie más homogénea, los árboles obligan a tener en cuenta factores como la orientación de las hileras, la posición del sol o el ángulo de observación del satélite para desarrollar modelos realmente precisos y útiles para los agricultores.
Tecnología espacial aplicada al campo valenciano
Otro de los trabajos que se están llevando a cabo en Sinyent se centra en una parcela experimental de trigo, donde se han ensayado distintos niveles de fertilización. Para ello, las parcelas se alinearon con los píxeles del satélite Planet, lo que ha permitido monitorizar la evolución del cultivo durante toda la campaña y evaluar cómo influye cada estrategia de abonado en el desarrollo de la planta.
Esta tecnología espacial pertenece a NASA Harvest, el programa de agricultura de la NASA que aprovecha imágenes de satélite, inteligencia artificial y otras fuentes de datos para mejorar la estimación de la producción agrícola y reforzar la seguridad alimentaria a escala mundial. También se emplean recursos vinculados a la Agencia Espacial Europea, que cuenta con algunos de los satélites científicos y de observación de la Tierra más avanzados del mundo.
Estos ensayos demuestran el potencial de la teledetección para optimizar el manejo de los cultivos, mejorar la eficiencia en el uso de los recursos y anticipar problemas sanitarios o productivos antes de que sean visibles a simple vista. De este modo, estas herramientas pueden contribuir a una agricultura más rentable, competitiva y sostenible.
El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, subraya que «la innovación ya no es una opción, sino una necesidad para garantizar el futuro de nuestras explotaciones». En este sentido, destaca que la colaboración entre agricultores y centros de investigación permite desarrollar herramientas que responden a los problemas reales del campo y facilitan una agricultura «más eficiente, rentable y preparada» para afrontar las condiciones climáticas extremas, la escasez de recursos y las nuevas plagas.













