La separación física del tráfico, la señalización específica en cruces y giros y el tratamiento antideslizante en pasos sobre baldosa incrementa la seguridad respecto al carril anterior
Tras la apertura provisional al tráfico con motivo del inicio del curso escolar, el Ayuntamiento de València continúa avanzando en las obras de Giorgeta-Pérez Galdós con la finalización de aspectos como el futuro carril bici, diseñado para priorizar la seguridad y mejorar la convivencia entre peatones, bicicletas y transporte público en uno de los grandes ejes de la ciudad. Urbanismo está concluyendo el carril bici que recorrerá ambas avenidas y que será un carril seguro y segregado frente al vial chapuza y peligroso junto al carril de circulación que hizo el gobierno de Compromís y PSOE.
Según consta en la documentación técnica del proyecto, el carril bici será bidireccional y estará dispuesto en un solo lado del viario, lo que permite acotar las interferencias con las paradas de la EMT y reducir al mínimo la semaforización y los cruces transversales asociados a la movilidad ciclista.
Concentrar la movilidad ciclista en un lado de la vía reduce puntos conflictivos con otras movilidades y facilita una gestión más segura de los cruces, al evitar la relación con la movilidad peatonal transversal en ambos lados.
Como se puede aprecia en aquellos tramos de obra que ya están acabados, el futuro carril bici carril bici queda separado del tráfico a motor mediante una banda vegetal de aproximadamente 1,40 metros, lo que refuerza tanto la seguridad como el confort y la percepción de protección de los ciclistas respecto a la situación anterior.
La solución escogida presta atención específica al entorno de las paradas del bus urbano. En estos puntos se incorpora el paso del carril bici por detrás de la marquesina y se define el trazado para recuperar la alineación general lo suficientemente lejos de la parada, con el objetivo de mejorar la visibilidad entre peatones y ciclistas.
Por lo que se refiere a la señalización de esta infraestructura, está previsto que los cruces sobre asfalto queden señalizados con pintura roja y pictograma de bicicleta, mientras que en giros habrá señales verticales S-860 con el texto “preferencia ciclista”.
En pasos de peatones del carril bici sobre baldosa se aplicará pintura antideslizante y para la delimitación y separación del carril bici con la calzada, se emplearán separadores anclados a la calzada y dispuestos para permitir el drenaje de aguas pluviales.
La inversión municipal en Giorgeta–Pérez Galdós, una de las de mayor envergadura de las últimas décadas, asciende a 24 millones de euros sobre una superficie total ejecutada de 97.000 m².
Entre otros aspectos de mejora para el ciudadano, la nueva avenida contará con 640 árboles en total, tres zonas de juego infantil y amplias zonas de estancia y aceras que, en algunos tramos, cuentan con una anchura de siete metros.
Entre los trabajos pendientes tras la reapertura provisional del tráfico están la colocación de 54.000 metros cuadrados de asfalto fonoabsorbente, que redunda en un mayor confort y seguridad para los vecinos al reducir un 20 % las emisiones de dióxido de carbono y disminuir en 10 dB el ruido del tráfico.










