Niños oncológicos de Pídeme la Luna cumplen el Valencia ha sido este fin de semana el escenario de un nuevo sueño colectivo de la Asociación Pídeme la Luna. Niños oncológicos procedentes de Jaén, Granada y Pamplona viajaron hasta la ciudad acompañados por sus familias, voluntarios y personal sanitario. Una vez en Valencia se incorporaron los niños de la asociación y sus familias de Valencia, formando una gran familia dispuesta a disfrutar de unos días de convivencia, ilusión y muchas sorpresas.
Pídeme la Luna es una asociación que acompaña a niños oncológicos y sus familias y que tiene entre sus principales fines hacer realidad los sueños de estos pequeños, proporcionándoles momentos de alegría e ilusión durante el proceso de la enfermedad.
Valencia, “la tierra de las flores, de la luz y del amor”, recibió al grupo con un programa que comenzó con una visita al Bioparc. Acompañados por biólogos, los niños pudieron conocer la fauna africana y descubrir numerosas curiosidades sobre los animales y sus hábitats.
Tras la visita llegó el momento de disfrutar de la piscina del hotel y, después de la cena, los voluntarios de Pídeme la Luna prepararon juegos y actividades para que la diversión continuara.
Un domingo bajo el manto de la Virgen
El domingo, el viaje tuvo uno de sus momentos más emotivos en la Basílica de la Virgen de los Desamparados, donde el grupo participó en la Misa y puso bajo la protección de la Mare de Déu a todos los niños de Pídeme la Luna y a sus familias, recordando también a los niños que están en el cielo.
Durante la celebración, madres y voluntarios realizaron distintas peticiones y dos de los niños participaron llevando las ofrendas. Además, Pedro, un niño jienense de Pídeme la Luna, cumplió una de sus grandes ilusiones: participar en la Misa como monaguillo.
La presencia de Pedro tuvo un significado muy especial. Hace cuatro años acudió a esta misma Basílica cuando atravesaba su enfermedad y pudo subir al camarín para estar junto a la Virgen de los Desamparados y pedir por su curación. Cuatro años después ha regresado encontrándose muy bien, y lo ha hecho con la misma fe, alegría y buen humor que transmite a cuantos le rodean.
Durante la homilía, el vicerrector de la Basílica, D. Álvaro Almenar, recordó a las familias que bajo el manto de la Virgen hay un hueco para cada uno, donde depositar las alegrías y también las preocupaciones.
Desde Pídeme la Luna han querido expresar su agradecimiento a D. Álvaro Almenar, vicerrector de la Basílica de la Virgen de los Desamparados y custodio del Santo Cáliz, «por haber derrochado tanto cariño y atención con todos los niños y por brindarnos la oportunidad de ponerlos bajo la protección de Nuestra Señora de los Desamparados».
El viaje ha dejado muchas imágenes para el recuerdo, pero sobre todo la alegría de los niños y sus familias, que han podido compartir unos días de convivencia y disfrutar juntos de Valencia.
Para Pídeme la Luna, ha sido un nuevo sueño colectivo hecho realidad gracias al trabajo de sus voluntarios y personal sanitario y al apoyo de todas las personas y entidades que colaboran para que los sueños de sus niños puedan seguir cumpliéndose.
Del Oceanogràfic a la Malvarrosa
La jornada del sábado estuvo dedicada al Oceanogràfic de València, donde el grupo contó también con el acompañamiento de biólogos para descubrir los diferentes ecosistemas marinos y las especies que habitan en ellos.
Después, niños y familias se trasladaron hasta la playa de la Malvarrosa, donde pudieron darse un buen baño en el Mediterráneo y disfrutar de una riquísima paella. Y, como no podía faltar otro de los sabores más valencianos, para la merienda les esperaba horchata con fartons.









