Lucía Muñoz y Marina Cortelles han hecho historia. Las dos deportistas valencianas fueron protagonistas el pasado mes de agosto de uno de los grandes hitos de la gimnasia rítmica española al proclamarse campeonas del mundo con el conjunto nacional en Frankfurt, un éxito que España no conseguía desde hacía 35 años y que, además, permitió al equipo sellar los primeros billetes del país para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
La gesta ha tenido también su correspondiente reconocimiento en la Comunitat Valenciana. Muñoz, de 18 años, y Cortelles, de 19, han visitado la Fundación Trinidad Alfonso, entidad presidida por Juan Roig e impulsora del Proyecto FER, donde han recibido el respaldo de la sociedad valenciana y han mostrado sus medallas de oro y el billete olímpico conseguido con la selección española.
El acto ha servido para poner en valor una temporada que ha situado a las dos jóvenes gimnastas valencianas entre las protagonistas de la rítmica internacional. Ambas han compartido su emoción por el logro y han agradecido el apoyo recibido durante un camino que les ha permitido alcanzar uno de los grandes objetivos de sus carreras.
Un reconocimiento con sabor valenciano
Durante el homenaje, Lucía Muñoz y Marina Cortelles han recibido también mensajes especialmente emotivos de personas vinculadas a sus trayectorias deportivas. Entre ellas se encontraba la exgimnasta valenciana Elena López, antigua deportista FER y componente del conjunto español que conquistó la última medalla olímpica de la rítmica nacional en Río 2016.
También ha querido felicitar a las gimnastas la periodista Paloma del Río, una de las voces más reconocibles de la gimnasia y de las grandes competiciones deportivas durante casi tres décadas, quien les ha trasladado un cariñoso mensaje por su éxito en Alemania.
El director de la Fundación Trinidad Alfonso, Juan Miguel Gómez, también ha dedicado unas palabras a las dos deportistas durante el acto de reconocimiento. “Es un orgullo abrir nuestra sede para reconocer los brillantes resultados de los deportistas FER, y para estas dos gimnastas la palabra ‘brillante’ se queda corta”, ha afirmado.
Las propias gimnastas han destacado el papel que ha desempeñado el Proyecto FER en su trayectoria. “Tener detrás al Proyecto FER nos ha ayudado en el camino a la clasificación para los Juegos. Ha sido muy duro, pero es lo que llevábamos soñando desde pequeñas”, ha asegurado Marina Cortelles.
Lucía Muñoz, por su parte, ha explicado la sensación de conquistar un campeonato del mundo: “Hasta que no eres campeona del mundo, no te lo crees. Y, cuando lo consigues, te das cuenta de que todo el trabajo merece la pena”.
Una temporada de crecimiento hasta el oro mundial
El conjunto español, dirigido por la también exdeportista FER Alejandra Quereda, ha experimentado una progresión constante durante 2026. Después de un inicio de temporada complicado, el equipo recuperó rápidamente el rumbo a partir del mes de abril y comenzó a acumular resultados destacados en las principales competiciones internacionales.
La plata en la clasificación general de la Copa del Mundo de Bakú, el triple podio conseguido en la cita de Portimão, los tres oros del Campeonato de Europa de Bulgaria y las dos medallas logradas en la Copa del Mundo de Milán fueron algunos de los resultados que precedieron al histórico triunfo en Frankfurt.
Esa progresión terminó convirtiéndose en un éxito que va más allá de una medalla de oro. La victoria mundialista permitió al conjunto español asegurar su presencia en los próximos Juegos Olímpicos y abrió para Lucía Muñoz y Marina Cortelles la posibilidad de cumplir el sueño olímpico que persiguen desde pequeñas.
Todavía queda camino por recorrer hasta Los Ángeles, pero las dos valencianas ya pueden empezar a imaginarse en la gran cita olímpica. Junto a Inés Bergua, Salma Solaun, Andrea Fernández y Andrea Corral, han devuelto al conjunto español a lo más alto de la gimnasia rítmica mundial y han escrito una nueva página en la historia del deporte nacional.









