El incendio forestal declarado en Vall d’Uixó (Castellón) ha quedado estabilizado este viernes a las 17:26 horas después de ocho días de trabajos ininterrumpidos por parte de los servicios de emergencia y los equipos de extinción.
El fuego, que se inició el pasado 25 de julio, ha afectado a un perímetro superior a los 80 kilómetros y ha calcinado un total de 9.599 hectáreas, según los últimos datos trasladados por los servicios de emergencia.
La estabilización del incendio supone que las llamas evolucionan dentro de las líneas de control establecidas, aunque el fuego todavía no está considerado extinguido ni controlado. Por este motivo, los equipos continúan trabajando para evitar posibles rebrotes en los puntos calientes.
Durante la emergencia han participado más de 1.200 efectivos, entre bomberos forestales, consorcios provinciales, Unidad Militar de Emergencias (UME), agentes medioambientales, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, servicios sanitarios y personal técnico de emergencias, además de alrededor de 30 medios aéreos.
El fuego deja una superficie afectada de 9.599 hectáreas en la Sierra de Espadán
El incendio ha provocado una importante afección sobre la masa forestal de la zona, especialmente en el entorno del parque natural de la Sierra de Espadán, donde se ha visto afectado aproximadamente el 12 % de su superficie.
El municipio con mayor superficie dañada ha sido Artana, con unas 3.160 hectáreas afectadas, de las cuales alrededor de 2.705 corresponden a superficie forestal.
A pesar de la magnitud del incendio, la superficie quemada se sitúa por debajo de otros grandes incendios registrados en la Comunitat Valenciana en los últimos años, como el de Bejís de 2022, que arrasó más de 19.000 hectáreas, o el de Vall d’Ebo, que afectó a unas 12.500 hectáreas.
La investigación sobre el origen del fuego continúa abierta por parte del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil. Los primeros trabajos apuntan a la existencia de dos focos diferenciados en el inicio del incendio, una circunstancia que mantiene abiertas todas las hipótesis sobre las causas del siniestro.
Regreso de los vecinos evacuados y mantenimiento del dispositivo de vigilancia
La evolución favorable del incendio ha permitido el regreso progresivo de los vecinos desalojados durante los últimos días.
Los habitantes de Artana y Eslida, últimos municipios afectados por las evacuaciones, ya han podido regresar a sus domicilios después de que las autoridades levantaran las restricciones.
En total, el incendio obligó a desalojar a vecinos de 18 municipios, además de establecer confinamientos en otras localidades y urbanizaciones próximas a las zonas afectadas.
El conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, confirmó tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) el paso a la situación 1 del Plan Especial frente al Riesgo de Incendios Forestales.
Valderrama pidió a la ciudadanía evitar circular por las zonas afectadas para facilitar los trabajos de emergencia y prevenir riesgos derivados de la caída de árboles, posibles socavones provocados por maquinaria pesada o daños en caminos forestales.
Además, recordó que la tierra quemada necesita protección para favorecer la recuperación natural del terreno.
Los bomberos mantienen labores de refresco y control del perímetro
Aunque el incendio está estabilizado, los equipos de extinción continúan trabajando sobre el terreno.
Durante los próximos días permanecerán en la zona brigadas forestales y efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón para reforzar manualmente el perímetro y actuar sobre los puntos calientes.
El dispositivo contará también con apoyo aéreo, con helicópteros y aviones preparados para intervenir si fuera necesario.
El director del Puesto de Mando Avanzado del incendio, Fernando Pérez, explicó que la estabilización implica que la superficie afectada ya no aumenta, aunque todavía existe riesgo de reactivaciones puntuales.
Las previsiones meteorológicas mantienen la vigilancia activa ante la llegada de temperaturas elevadas, viento, tormentas secas y riesgo de rayos en distintos puntos de la Comunitat Valenciana.
La Generalitat activa ayudas por 67 millones para los afectados por el incendio
El Consell, presidido por Juanfran Pérez Llorca, ha aprobado un paquete extraordinario de ayudas por valor de 67 millones de euros para hacer frente a las consecuencias del incendio forestal de Vall d’Uixó.
Del total, 12 millones de euros estarán destinados a ayudas directas para los afectados, mientras que otros 5 millones se dirigirán a los ayuntamientos afectados.
Además, se habilitará una línea de 50 millones de euros en préstamos bonificados para empresas e industrias a través del Instituto Valenciano de Finanzas (IVF).
Las ayudas podrán solicitarse desde el próximo 10 de agosto mediante un procedimiento simplificado y podrán tramitarse a través de los ayuntamientos.
Refuerzo de la vigilancia forestal en la Comunitat Valenciana
La Generalitat también ha anunciado un refuerzo extraordinario de la vigilancia forestal en episodios de riesgo extremo.
El dispositivo incorporará 118 vigilantes adicionales y permitirá sumar más de 35.000 horas extraordinarias de vigilancia, con una inversión superior a 1,1 millones de euros.
El objetivo es aumentar la capacidad preventiva ante nuevos incendios durante los episodios de calor y condiciones meteorológicas adversas.
La Diputación de Castellón activa ayudas para la recuperación de los municipios afectados
La Diputación de Castellón, presidida por Marta Barrachina, ha puesto en marcha varias líneas de ayuda destinadas a los municipios afectados por el incendio.
La institución provincial impulsará convenios singulares para que Vall d’Uixó y Onda puedan acceder a fondos de 100.000 euros cada uno para actuaciones de recuperación.
Además, ha activado dos líneas extraordinarias:
- Hasta 100.000 euros para municipios con masa forestal quemada.
- Hasta 5.000 euros para las localidades que han sufrido evacuaciones.
Estas medidas buscan cubrir los gastos extraordinarios asumidos por los ayuntamientos durante la emergencia y facilitar las primeras actuaciones de recuperación.
Barrachina ha destacado que la Diputación continuará colaborando con las localidades afectadas durante la fase posterior al incendio para impulsar la reconstrucción económica, social y ambiental de la zona.











