Más de 11.000 personas asistieron este domingo al Roig Arena para seguir en directo la retransmisión de la final del Mundial de Fútbol 2026, en la que la selección española se proclamó campeona del mundo por segunda vez en su historia tras imponerse por 1-0 a Argentina.
El recinto abrió sus puertas con acceso gratuito para que los aficionados pudieran disfrutar del encuentro en un ambiente de celebración.
Pantallas gigantes y servicios para los asistentes
Para la ocasión, el Roig Arena habilitó todos sus sistemas audiovisuales. El partido pudo seguirse a través de las cuatro caras del videomarcador central, el videowall de 76 metros de longitud y una pantalla adicional instalada para los asistentes situados en la pista.
Además, permanecieron abiertas todas las zonas de restauración y las barras de bebidas para atender a los miles de aficionados que acudieron al recinto durante la final.









