Con motivo del Día Mundial contra la Drogadicción, la mutua Umivale Activa y Proyecto Hombre Valencia (Fundación A. Miguel Roca) presentan una campaña de sensibilización bajo el lema La cocaína no es diversión, es destrucción.
El objetivo de esta iniciativa es «arrojar luz sobre las graves consecuencias físicas y psicológicas de esta sustancia, desmontar las falsas creencias sobre su consumo y alertar sobre el impacto de las adicciones en el entorno laboral», según ha destacado José Luis Cebrián, técnico superior en Prevención de Riesgos Laborales y coordinador del área de Actividades Preventivas de la mutua.
«Es fundamental que tanto trabajadores como empresas comprendan la peligrosidad de esta sustancia y que sus efectos pueden tener consecuencias devastadoras, no solo para la salud individual, sino también para la seguridad colectiva», ha subrayado.
Por su parte, Fernando Ribas de Pina, técnico en prevención en el ámbito laboral en Proyecto Hombre Valencia, ha remarcado que «no existe un consumo seguro. La cocaína no es diversión, sino un agente de destrucción física y mental que modifica los circuitos cerebrales del placer y pone en riesgo la vida».
Falsos mitos del consumo de cocaína
La campaña pone especial énfasis en desmentir los mitos que rodean al consumo de esta sustancia. Entre ellos, restar importancia a consumir solo los fines de semana. «Consumir solo los sábados y domingos sí tiene riesgo porque supone estar bajo los efectos de la droga más de 100 días al año, sin contar los periodos de vacaciones», remarcan desde ambas entidades.
También existe la falsa creencia de que la cocaína mejora las relaciones sociales o sexuales. La realidad es que su consumo habitual genera irritabilidad, agresividad y, a largo plazo, problemas graves de impotencia e infertilidad, deteriorando profundamente el entorno social del individuo.
El peligro invisible del etilo de cocaína
Otro mito a desmitificar es la interacción de la cocaína con el alcohol y la falsa creencia de que se tolera mejor con bebidas alcohólicas. Cuando ambas sustancias se consumen simultáneamente, el organismo las convierte en etilo de cocaína, un metabolito cuya toxicidad para el hígado y el cerebro es muy superior y cuyos efectos son mucho más duraderos que los de ambas drogas por separado.
Efectos devastadores en la salud
La campaña detalla los efectos que produce el consumo de esta sustancia en el organismo. La cocaína modifica los circuitos de gratificación del cerebro, reduciendo la capacidad del individuo para sentir placer de forma natural. Entre los riesgos destacados figuran:
— Salud mental: Los efectos inmediatos pasan de la euforia a la ansiedad y la paranoia. A largo plazo altera el funcionamiento cerebral dando paso a cuadros de psicosis, esquizofrenia, ideas paranoides y depresión profunda.
— Salud física: Riesgo inminente de paro cardiorrespiratorio (causa más frecuente de muerte súbita por sobredosis), perforación del tabique nasal y daños en el sistema circulatorio.
— Embarazo: Riesgo de aborto espontáneo, microcefalia y deterioro cognitivo irreversible en los recién nacidos.
Una llamada a la prevención
La campaña recuerda que la dependencia de la cocaína es una de las más intensas y difíciles de tratar, afectando al individuo desde el primer consumo. Desde Umivale Activa y Proyecto Hombre Valencia instan a las empresas y a la sociedad en general a fomentar entornos saludables y a utilizar los recursos de información y ayuda disponibles.
Con esta iniciativa, ambas entidades refuerzan su compromiso con la creación de entornos de trabajo más seguros y saludables, promoviendo la prevención como la herramienta más eficaz contra las adicciones.









