La Generalitat Valenciana ha destinado 410.000 euros a mejorar la seguridad vial y la accesibilidad en el acceso norte de Bellús mediante la construcción de una nueva rotonda en la carretera CV-620.
El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha visitado el municipio para comprobar el resultado de unas obras que también han incluido trabajos de reparación y protección de la estructura situada sobre el barranco del Salt.
Una nueva rotonda para reducir riesgos en el acceso a Bellús
La intervención ha permitido remodelar la antigua intersección en T ubicada en el punto kilométrico 10+700 de la CV-620, considerada un punto conflictivo para la circulación.
La nueva infraestructura, diseñada como una rotonda tipo semi-anillo, reorganiza los movimientos de entrada y salida al municipio y mejora la fluidez del tráfico.
Durante la visita, Martínez Mus aseguró que la actuación “responde a una necesidad real de los vecinos y usuarios de la CV-620”, ya que el acceso anterior “generaba situaciones de riesgo que era necesario corregir”.
Mejora de la accesibilidad y del entorno peatonal
Además de la actuación sobre el tráfico rodado, el proyecto ha incorporado mejoras orientadas a reforzar la movilidad peatonal y la accesibilidad.
Entre ellas destacan la ampliación de aceras, la creación de nuevos pasos peatonales y la adecuación del entorno de la parada de autobús.
El conseller ha defendido que este tipo de actuaciones forman parte de una política de infraestructuras “útil y cercana”, centrada en resolver problemas concretos de movilidad y seguridad en los municipios valencianos.
Reparaciones en la estructura sobre el barranco del Salt
Las obras también han incluido trabajos de conservación sobre la estructura situada sobre el barranco del Salt, con actuaciones de reparación del hormigón, tratamiento de fisuras, mejora de juntas e impermeabilización.
El objetivo, según la Generalitat, es garantizar la durabilidad y el correcto funcionamiento de la infraestructura a largo plazo.
La actuación se enmarca dentro del contrato de conservación de carreteras de Valencia Sur, dotado con un presupuesto anual de 7,75 millones de euros para actuaciones de mantenimiento y mejora en la red viaria autonómica.










