El Ayuntamiento de La Pobla de Farnals ha reforzado su campaña anual de control de plagas con motivo de la llegada del calor, una época en la que aumentan las condiciones favorables para la proliferación de mosquitos, cucarachas y roedores.
Las actuaciones, coordinadas por la Concejalía de Medio Ambiente, se intensificarán especialmente entre los meses de mayo y octubre.
Refuerzo de tratamientos contra mosquitos y roedores
El concejal de Medio Ambiente, Ferran Ortolà, ha explicado que el municipio mantiene controles durante todo el año, aunque en primavera y verano se incrementan las actuaciones, especialmente frente al mosquito tigre.
El plan municipal contempla revisiones mensuales de imbornales para detectar larvas de mosquito, además de tratamientos trimestrales en la red de alcantarillado para actuar contra cucarachas y roedores.
Asimismo, el Ayuntamiento también realiza intervenciones puntuales en zonas sensibles o donde se detectan incidencias concretas.
Actuaciones en acequias, parques y especies invasoras
Entre las actuaciones recientes destacan inspecciones en la balsa de decantación y trabajos en acequias y zonas limítrofes del municipio, especialmente en áreas cercanas a Massamagrell.
También se están desarrollando acciones de control en parques y jardines y actuaciones específicas sobre especies invasoras como la cotorra argentina.
Desde el consistorio explican que esta especie desplaza a otras aves insectívoras como las golondrinas, fundamentales para el control natural de mosquitos.
El Ayuntamiento estudia nuevas medidas frente a las palomas
De forma paralela, la Concejalía de Medio Ambiente trabaja en nuevas medidas para controlar la presencia de palomas en algunas zonas del municipio, especialmente en áreas de restauración.
El Ayuntamiento ha iniciado contactos con entidades de colombicultura para estudiar fórmulas de captura controlada y traslado de ejemplares fuera del entorno urbano, evitando daños a los animales y reduciendo su proliferación.
Desde el consistorio recuerdan además que está prohibido alimentar a las palomas, ya que esta práctica favorece el aumento de la población y agrava los problemas de convivencia.
El Ayuntamiento insiste también en la importancia de la colaboración vecinal para mejorar la eficacia del control de plagas, recomendando evitar acumulaciones de agua estancada, mantener limpios patios y jardines y cerrar correctamente los contenedores.









