La Generalitat Valenciana ha fijado los servicios mínimos para la huelga indefinida convocada en los centros docentes públicos a partir del 11 de mayo, con el objetivo de garantizar el derecho a la educación del alumnado.
La propuesta, trasladada por la Conselleria de Educación Cultura y Universidades a los representantes sindicales, establece una serie de medidas adaptadas a cada tipo de centro educativo.
La Generalitat regula los servicios mínimos en la huelga educativa
Entre las medidas previstas, se establece la presencia de al menos un miembro del equipo directivo en todos los centros públicos.
En Infantil y Primaria habrá un docente por etapa, con un mínimo de uno por cada cuatro unidades, mientras que en Secundaria, Bachillerato, Formación Profesional y enseñanzas artísticas se exigirá un profesor por etapa con un mínimo de uno por cada diez unidades.
Asimismo, se fijan ratios específicas para centros de Educación Infantil y de Educación Especial, así como servicios adicionales en centros con internado.
Prioridad para el alumnado de 2º de Bachillerato
Una de las medidas más relevantes es la consideración de todo el profesorado de 2º de Bachillerato como servicio mínimo, lo que implica que deberá cumplir la totalidad de su horario lectivo.
El objetivo es garantizar que el alumnado pueda ser evaluado correctamente y acceder en igualdad de condiciones a la EBAU.
El secretario autonómico de Educación, Daniel McEvoy, ha subrayado que alterar las evaluaciones en este curso “podría limitar de forma irreparable la igualdad de oportunidades del alumnado”.
Un equilibrio entre derecho a huelga y derecho a la educación
Desde la Generalitat se insiste en que estas medidas no pretenden limitar el derecho de huelga, reconocido en la Constitución, sino garantizar un servicio esencial como es la educación.
En este sentido, el Consell busca equilibrar el ejercicio del derecho a la protesta del profesorado con la necesidad de proteger al alumnado, especialmente en un momento clave como el acceso a la universidad.
La resolución establece que los servicios mínimos se limitarán a asegurar los procesos imprescindibles, evitando que ningún estudiante vea comprometido su futuro académico por el desarrollo de la huelga.












