El debate sobre el sistema dependencia ha llegado al Senado tras una moción del Grupo Socialista para la modernización del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD), en la que se reconocen “diferencias significativas en el acceso, tiempos de espera y cobertura efectiva”.
En este contexto, el senador de VOX Fernando Carbonell ha respondido con dureza, señalando que “cuando un sistema reconoce derechos pero no los garantiza, el problema no es de redactar normas, sino de eficacia, de gestión y, sobre todo, de credibilidad institucional”. El sistema dependencia vuelve así al centro del debate político por sus carencias estructurales.
Reconocimiento de fallos en el sistema dependencia
La moción socialista admite la existencia de lo que denomina “limbo de la dependencia”, donde muchas personas tienen un derecho reconocido pero no reciben prestación efectiva. Este diagnóstico refuerza las críticas sobre el funcionamiento del sistema dependencia en España.
Miles de personas en lista de espera y sin prestación
Según los datos expuestos por el senador de VOX, más de 250.000 personas siguen atrapadas en distintas fases del procedimiento. Además, más de 32.000 han fallecido en un solo año esperando ser atendidas.
“No hablamos de cifras abstractas: hablamos de personas que tenían reconocido un derecho y no llegaron a ejercerlo”, ha señalado Carbonell, subrayando las deficiencias del sistema dependencia.
Desigualdad territorial y financiación del sistema
El portavoz de VOX ha advertido también que el sistema “sigue consolidándose como un modelo de baja intensidad, con prestaciones económicas reducidas y servicios insuficientes para cubrir necesidades reales”. En su opinión, existe un “desajuste estructural entre lo que se promete y lo que se presta” en el sistema dependencia.
En materia de financiación, ha explicado que España destina en torno al 1% del PIB a cuidados de larga duración, “muy por debajo de la media europea”. Sin embargo, ha añadido que el problema no es solo el volumen, sino la estructura del sistema, que recae principalmente en las comunidades autónomas.
Esto ha derivado, según su análisis, en 17 modelos distintos de gestión, con diferencias en tiempos de espera, intensidad de los servicios y acceso efectivo.
Por último, Carbonell ha señalado la importancia del cuidado informal, mayoritariamente asumido por mujeres en el ámbito familiar. Se trata, ha dicho, de un coste invisible que no aparece en los presupuestos pero que resulta esencial para el funcionamiento del sistema dependencia.










