La app IVAM visión computacional marca un paso adelante en la digitalización de los museos. El Institut València d’Art Modern ha presentado una herramienta pionera que permite a los visitantes reconocer obras de arte con solo hacer una fotografía desde su móvil.
Desarrollada junto a la startup valenciana Vision Flow, la aplicación sitúa al IVAM en la vanguardia tecnológica dentro del ámbito cultural, al incorporar soluciones innovadoras para mejorar la experiencia del público.
El IVAM apuesta por la visión computacional en museos
Con esta iniciativa, el museo abre una nueva forma de interactuar con sus exposiciones. La tecnología de visión computacional permite identificar automáticamente las piezas expuestas y ofrecer información adicional en tiempo real.
Se trata de una propuesta que busca acercar el arte a todos los públicos mediante herramientas digitales intuitivas.
Cómo funciona la app del IVAM
El funcionamiento es sencillo. El visitante solo tiene que hacer una foto de una obra con su móvil para que la app la reconozca al instante.
Una vez identificada, la aplicación muestra contenido ampliado en distintos formatos, como vídeos, audios o textos explicativos, y en varios idiomas.
Esto permite conocer el contexto, la autoría y el significado de cada pieza de forma rápida y adaptada a cada usuario.
Una experiencia más inmersiva y accesible
La nueva herramienta convierte la visita al museo en una experiencia más completa. El usuario puede profundizar en las obras según sus intereses y ritmo, sin depender de visitas guiadas tradicionales.
Además, la app facilita el acceso a la información a personas con diferentes necesidades, mejorando la accesibilidad del recorrido.
Innovación tecnológica aplicada al arte
El proyecto supone también un avance en la aplicación real de la visión computacional al sector cultural. Para la empresa Vision Flow, esta colaboración demuestra el potencial de la tecnología para transformar la relación entre el público y el patrimonio artístico.
Desde la compañía destacan que el objetivo es hacer que la experiencia en el museo sea “más viva, accesible y enriquecedora”, abriendo nuevas posibilidades en la mediación cultural.











