El Ayuntamiento de Valencia ha decidido prolongar el contrato del programa “Menjar a domicili”, que seguirá operativo hasta abril de 2027. Con un presupuesto de 3.150.972 euros, el servicio ofrece hasta 1.350 plazas, lo que garantiza actualmente la ausencia de lista de espera.
La concejala de Servicios Sociales, Marta Torrado, ha destacado que el objetivo principal es “promover la autonomía personal, prevenir el aislamiento y asegurar una alimentación adecuada” para personas mayores de 65 años y colectivos vulnerables.
Un perfil marcado por la edad avanzada
Los datos del servicio reflejan que la mayoría de usuarios son personas de edad avanzada. En concreto, el 42 % tiene entre 76 y 85 años, mientras que el 28 % supera los 86 años.
Además, el programa presenta una clara feminización: el 63,6 % de las personas beneficiarias son mujeres (553 frente a 316 hombres).
Por centros municipales, destacan zonas como Campanar, Patraix, Sant Marcel·lí y Salvador Allende como las que concentran mayor número de usuarios.
Cobertura total con rutas diarias
El servicio cuenta con una infraestructura consolidada de 25 vehículos y 18 rutas diarias que permiten cubrir todos los distritos y barrios de Valencia. Este despliegue garantiza la entrega puntual de los menús y una atención continuada a las personas usuarias.
Más de 328.000 menús y apuesta por el producto local
Durante 2025, “Menjar a domicili” distribuyó 328.918 menús, lo que supone una media de 901 comidas diarias. Los menús están adaptados a las necesidades nutricionales de cada usuario, incluyendo dietas específicas para distintas patologías.
Además, el 60 % de los productos frescos utilizados procede de proveedores de proximidad, reforzando el comercio local y la calidad alimentaria.
Un servicio que va más allá de la alimentación
El programa no solo cubre necesidades básicas, sino que también actúa como herramienta de detección de situaciones de vulnerabilidad social. El personal de reparto juega un papel clave al alertar a los servicios sociales municipales en caso de riesgo.
La valoración por parte de los usuarios es muy positiva, con un 83 % de opiniones favorables sobre el trato recibido. Asimismo, el servicio incorpora actividades complementarias como charlas nutricionales, iniciativas socioculturales o programas intergeneracionales para fomentar el envejecimiento activo y combatir la soledad no deseada.









