Pobre chica, quién le iba a decir a ella que eso de ser la novia dentista de un ministro, acabaría con sus posaderas en un banquillo declarando ante un juez.
“Señor juez, que yo tenía un gato y tal y como está la vivienda en Madrid, que con gato no te alquilan nada,“Horselui” tuvo que seguir pagándome el pisazo”.
Si el juez fuera como la jueza instructora de Catarroja, la que lleva el caso de la riada, ese gato ya hubiera sido llamado a declarar. De hecho, no sabemos si Bartolo, el gato que frecuenta los cubos de basura del Ventorro, no acabará declarando también en este juicio. No lo descarto. Bartolo anda por ahí camuflado y cuentan que ya no frecuenta esos tejados.
Hay quien se queja de la “humanización” de las mascotas, pero dense cuenta de que cada vez se toman más en serio. Jessica no ha tenido ningún reparo en aclarar al juez, que, si ella continuaba en ese piso, era porque no podía trasladarse sin su “Misifú”.
“No sin mi gato”. Y “Horselui” como un santo varón, decidió que su Jessi no podía irse a vivir a Vallecas, donde seguramente Misifú y ella hubieran encontrado un cuarto sin ascensor, que, sin duda, admitiría mascotas que le hicieran compañía a las cucarachas.
Y es que “Horselui” se nos está revelando como todo un romántico. Un buenazo.
Al fin y al cabo, era su novia. Su novia dentista y colegiada. No piensen mal. Él solo le pago el piso y se la llevó de viaje oficial hasta que la chica terminó la carrera y se puso a trabajar en Tragsatec, donde, como todo el mundo sabe, los dentistas están muy solicitados.
No crean que esto es solo una historia de amor, es mucho más. Hoy Jessica nos ha revelado que el ultimo romántico de España, no fue capaz de abandonarlos ni a Misifú ni a ella. Ese gato merecía un hogar. Y no cualquier hogar, uno bien situado, sin cucarachas de compañía y con portero. ¿Quién, en vista de este despliegue de generosidad, podría reprocharle que la pasta para pagarlo saliera de sobornos?
Hoy, la declaración de nuestra Julieta más famosa nos ha llegado al corazón. Estoy segura de que el juez tendrá muy en cuenta el bienestar de ese pequeño felino. Estoy segura de que otros jueces tomarán ejemplo y tendrán en cuenta como atenuante la posesión de un gatito desvalido.
Si no fuera tan patético, tendría gracia.
El nivel no ya de estupidez, sino de sensación de impunidad, hace que alguien y “hablado de tú” saque un gato a relucir en una declaración en un juicio por acusaciones tan graves. Es fascinante.
¿Qué podría ser lo próximo? Quizá Koldo solo quería ahorrar para operar a su Chihuahua cegato de cataratas… Que es que somos mal pensados y creemos que el dinero de las mordidas se lo gastaban en señoritas de moral distraída y fiestas.
Porque ya se sabe que el Partido Socialista Obrero Español, “No deja a nadie atrás…” Siempre y cuando no seas un anciano desvalido en una residencia durante una pandemia o un autónomo, o simplemente un español. Esos no importan. Lo “humano” era no dejar a la muchacha con su gato en la rue.
Lo cierto es que esto promete. Vamos a tener circo y declaraciones “marcianas” por encima de nuestras posibilidades.
Personalmente espero ver a un especialista en comunicación felina, tratando de traducir al señor juez lo que un gato tenga que maullar. No descartemos ver a un gato declarando. Eso sí, yo apuesto por ver a Bartolo (ya saben, ese gato que frecuentaba los cubos de basura del Ventorro) antes que al pequeño Misifú de Jessica.












