La Biblioteca Municipal María Moliner, situada junto a la plaza Xúquer, ha apostado por combinar la costura y la literatura como herramientas creativas para fomentar la socialización y fortalecer los vínculos entre vecinos de distintas edades.
Un proyecto nacido tras la pandemia
La iniciativa surgió tras la pandemia con el objetivo de recuperar espacios de encuentro. Bajo el nombre “Filant paraules”, el programa se dirigió inicialmente a mujeres jubiladas, promoviendo la interacción social mientras desarrollaban habilidades manuales y cognitivas.
Un grupo consolidado en el barrio
Esta primera experiencia reunió a unas 15 mujeres, algunas de las cuales continúan hoy con actividades de ganchillo en un espacio cercano a la biblioteca, manteniendo vivo el espíritu de colaboración y aprendizaje compartido.
Salto a la intergeneracionalidad
El proyecto evolucionó hacia una nueva propuesta, “Costura y literatura en familia”, que amplía el público y fomenta la participación de distintas generaciones. En ella participan familias con niños a partir de 7 años, así como personas adultas.
Abuelas, madres e hijas creando juntas
Las sesiones, que se celebran varias tardes al mes, reúnen en ocasiones a abuelas, madres e hijas que trabajan juntas en proyectos de costura mientras comparten lecturas. Este formato permite construir recuerdos, expresar emociones y reforzar los lazos familiares.
Participación flexible y adaptada a la demanda
El programa cuenta con 85 personas inscritas a nivel virtual, aunque las sesiones presenciales se limitan a entre cinco y seis familias para garantizar una atención adecuada. La organización se realiza mediante un calendario colaborativo que permite ajustar la oferta según la demanda.
Más que una actividad cultural
El concejal de Acción Cultural, José Luis Moreno, ha destacado el valor social y emocional de estas iniciativas, subrayando que ayudan a mejorar la concentración, la motricidad fina y habilidades como la lógica o la resolución de problemas.
Creatividad que refuerza la autoestima
Además de los beneficios cognitivos, la combinación de costura y lectura fomenta la paciencia, la toma de decisiones y la confianza personal, al permitir a los participantes completar proyectos propios en un entorno colaborativo.
Bibliotecas como espacios de encuentro
Moreno ha señalado que estas propuestas consolidan las bibliotecas como lugares de encuentro, aprendizaje y creación compartida, un modelo que ya se replica en otros territorios.









