La Concejalía de Sanidad y Consumo del Ayuntamiento de Valencia cerró su dispositivo especial de Fallas tras supervisar de manera diaria y aleatoria los 165 puestos de venta instalados del 2 al 19 de marzo.
En total, se realizaron 977 inspecciones en churrerías y mercados falleros para garantizar la seguridad alimentaria, proteger a los consumidores y asegurar el cumplimiento de la normativa en un contexto de máxima actividad y afluencia de público.
Supervisión de churros y buñuelos
Durante las fiestas, los seis técnicos municipales verificaron aspectos esenciales de higiene y seguridad en los 146 puestos específicos de Fallas y 19 de establecimientos hosteleros.
Se llevaron a cabo 853 análisis de aceite, solicitando 91 cambios por incumplimiento de estándares, y 36 inspecciones relacionadas con el suministro de agua.
Las revisiones se hicieron sin aviso previo y en distintos momentos del día, comprobando la manipulación de alimentos, la disponibilidad de agua corriente, la instalación de calentadores, el uso de grifos de accionamiento no manual, materiales de un solo uso y tomando muestras de agua para su análisis.
Compromiso con la seguridad y la igualdad
El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, destacó que la clave del éxito radica en la planificación, la inspección y la responsabilidad.
Subrayó que las mismas reglas y exigencias se aplicaron a todos los puestos sin excepciones, asegurando confianza tanto para los consumidores como para los profesionales que cumplen con la normativa. Asimismo, se verificó que los puestos contaran con lista de precios visible, hojas de reclamaciones y tiquet cuando fuera solicitado, garantizando los derechos de los clientes.
Control en mercados falleros
Desde el 12 de marzo, el operativo se extendió a los 79 mercados falleros distribuidos por la ciudad, supervisando seguridad alimentaria, requisitos higiénico-sanitarios y el abastecimiento de agua apta para consumo.
El concejal destacó que, gracias a la planificación y presencia constante de los inspectores, las Fallas transcurrieron con normalidad, ofreciendo a vecinos y visitantes un entorno seguro, ordenado y confiable.








