El Pleno del Ayuntamiento de València ha aprobado con los votos a favor del equipo de gobierno y la abstención de la oposición una modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) instada por Telefónica para el cambio a uso residencial y dotacional de cinco parcelas actualmente destinadas a infraestructuras de telecomunicaciones (GIS-5).
La recalificación, que incluye cuatro parcelas urbanas edificadas en los distritos del Pla del Real, Algirós y Poblats Marítims, permitirá la construcción de 157 viviendas nuevas y reportará 3,14 millones de euros en compensaciones para el Ayuntamiento de València. En concreto, en la avenida de Primat Reig número 120, en el Pla del Real, se podrán construir 45 viviendas. En la avenida del Port número 19, 56 viviendas; en la calle de la Conserva número 11, en el distrito de Camins al Grau, 16 viviendas; y en la calle del Beat Juan Grande número 23, en el barrio de La Malva-rosa, 40 viviendas.
Se cambiará también la recalificación de una quinta parcela no edificada en Castellar-L’Oliveral, que pasará a uso dotacional y que será cedida gratuitamente y libre de cargas al Ayuntamiento para la construcción de 23 viviendas.
El concejal de Urbanismo, Juan Giner, ha acusado a la oposición de “sustituir la gestión por el ruido y los hechos, por la descalificación” y ha asegurado que “València no necesita más bloqueos ni más ruido sino que necesita suelo y construcción de viviendas”. Según el concejal, “cada vez que la oposición bloquea un proyecto, frena el desarrollo y frena el acceso de la gente a una vivienda”.
Por su parte, el concejal de Compromís Sergi Campillo ha asegurado que “el gobierno municipal saca pecho de iniciativas urbanísticas que, en realidad, son iniciativas privadas porque nada de lo que ustedes hacen es a iniciativa propia”. Campillo ha afirmado que “el concejal de Urbanismo está muy nervioso con las últimas actuaciones en política de vivienda”.
Por otro lado, la concejala socialista Elisa Valía le ha contestado al concejal de Urbanismo que el grupo municipal socialista “no frena la construcción de viviendas sino que frena el expolio y el pelotazo del patrimonio público y la eliminación de controles que ustedes están haciendo con el urbanismo de València” y ha asegurado que al gobierno municipal “se le ve el plumero”.















