Hoy, 29 de octubre, toda la Comunitat Valenciana se une en una jornada de duelo, condolencias, solidaridad y compromiso. Hace un año, la Comunitat Valenciana vivió una de las catástrofes más devastadoras de toda su historia.
La DANA descargó lluvias de una intensidad sin precedentes que afectaron gravemente a 178 municipios de las provincias de Valencia y Castellón y que provocaron riadas que destruyeron viviendas, infraestructuras, empresas, comercios y cosechas. Pero lo más doloroso, lo que nos ha marcado a todos para siempre, fue la pérdida de 229 vidas.
De ahí que, en memoria y homenaje de todas ellas y con el más profundo respeto y condolencia hacia sus familias y allegados, el Pleno del Consell, –que se ha reunido hoy en sesión extraordinaria–, ha aprobado la declaración del 29 de octubre como Día de Recuerdo a las Víctimas de la DANA, una jornada que, a partir de hoy, será de luto oficial en las tres provincias.
El 29 de octubre nunca caerá en el olvido. Aquel día y los que siguieron permanecerán siempre grabados en nuestra memoria colectiva. Las imágenes de calles anegadas, casas destruidas y familias que lo perdieron todo conmovieron a toda la sociedad valenciana y española y estremecieron a miles de personas más allá de nuestras fronteras.
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El dolor fue –y sigue siendo– inmenso, pero también lo fue la respuesta de todos y para todos; tan solidaria como ejemplar.
La capacidad de respuesta de los profesionales, la solidaridad mostrada por el conjunto de la ciudadanía y el espíritu de superación de toda la sociedad civil valenciana también pasarán a formar parte de nuestra historia como uno de los capítulos de mayor ejemplaridad y generosidad nunca vividos.
Con la declaración que hoy se ha aprobado en el pleno del Consell también se quiere expresar su gratitud más profunda y su reconocimiento más sincero a quienes estuvieron en primera línea, a quienes trabajaron sin descanso, a quienes ofrecieron su tiempo, su esfuerzo, sus medios, su casa y su corazón.
Hace un año, cuando las riadas provocaron consecuencias devastadoras que hoy seguimos sanando humanamente y reparando materialmente, hubo cosas que debieron funcionar mejor.
Hoy no es el día para la confrontación, pero sí debemos reflexionar ante el desamparo que sintieron tantos valencianos –también los días posteriores– cuando fuimos conociendo la magnitud de una tragedia inabarcable.
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Tratamos de hacer lo mejor en una circunstancia inimaginable, pero en muchos casos no fue suficiente, y hoy de nuevo debemos reconocerlo.
Y en su momento más difícil, la sociedad valenciana también mostró su mejor luz: la que emana de un pueblo unido, generoso, valiente y comprometido.
Nada puede devolvernos a las personas que perdimos, pero sí podemos honrar su memoria cada año con compromiso, cariño y sentido respeto.
Por ello, el Consell, ha declarado este 29 de octubre como Día de Recuerdo a las Víctimas de la DANA, una jornada de luto oficial en toda la Comunitat Valenciana.
Cada 29 de octubre será tanto un día para el recuerdo como de homenaje a la solidaridad y la unidad demostradas por las valencianas y los valencianos junto a todo el pueblo español.
Una fecha que, además de recordar una tragedia sin precedentes que nos golpeó a todos, nos servirá para profundizar en un compromiso presente y futuro.
Por eso, en un día de duelo, de memoria, de sentido respeto por las víctimas y sus familias, el Consell quiere reafirmar su determinación de no dejar a nadie atrás y de continuar impulsando las actuaciones necesarias para acelerar la recuperación, reforzar la seguridad y mejorar la prevención.
De este modo —tal como canta nuestro himno— valencians: en per alcem-se.
Alcémonos después de la tragedia, trabajando para superarla y agradeciendo cada esfuerzo, cada mano tendida y cada gesto de afecto y solidaridad.
Porque juntos estamos construyendo hoy una Comunidad Valenciana más fuerte, más segura y más solidaria.
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Porque cada paso que damos es la mejor prueba de que la unidad, la generosidad y la solidaridad se imponen a la adversidad.
Porque cada paso nos enseña que la fuerza de un pueblo se demuestra en su capacidad de levantarse unido con la esperanza de un futuro mejor.
Esta declaración es también un homenaje no solo a las instituciones, empresas y asociaciones de toda España que se volcaron en la ayuda, sino también a todos los héroes anónimos que abrieron sus casas, compartieron alimentos o ayudaron a limpiar el barro y los escombros de viviendas, garajes y calles.
Porque en sus peores momentos, la Comunidad Valenciana y toda España supieron mostrar su mejor rostro: el de una sociedad solidaria, valiente y comprometida con los demás, en la que la empatía y la generosidad demostradas por nuestros jóvenes deben ser puestas en valor.
Porque cada 29 de octubre debe servir para recordar y rendir homenaje a quienes perdieron la vida, estar al lado de sus familias y acompañar a quienes aún sufren las secuelas causadas por las riadas. Y también para renovar, cada año, el agradecimiento y la admiración a todo un pueblo que supo unirse frente a la adversidad.
Porque del dolor debe surgir la fuerza, y de la memoria, la esperanza.
Este es el sentido último de este homenaje que cada año, y en este día, deberá unir a valencianos, alicantinos y castellonenses para continuar construyendo juntos una Comunidad Valenciana más segura y preparada.
Porque nuestra fuerza y nuestra esperanza son el camino.
Aquí y ahora.












