El Pleno del Ayuntamiento de Valencia ha aprobado la compatibilidad del uso terciario (comercial) con el uso deportivo en los terrenos que rodean al Nou Mestalla, mediante la aprobación del Estudio Detalle que regulará los futuros usos del entorno del estadio del Valencia Club de Fútbol.
El objetivo es definir las condiciones de volumen y forma de las edificaciones que se proyecten, garantizando su integración arquitectónica y paisajística con el entorno. Además, se busca preservar la independencia visual del estadio como hito urbano y generar espacios abiertos y dinámicos.
Un acuerdo condicionado a la financiación del polideportivo
El acuerdo afecta al espacio comprendido entre las avenidas Corts Valencianes y Nicasio Benlloch, en el barrio de Benicalap, y ha contado con el respaldo del equipo de gobierno y del Grupo Socialista, mientras que Compromís ha votado en contra.
El concejal de Urbanismo, Juan Giner, ha recordado que la aprobación “está condicionada a que el club ingrese 11,2 millones de euros en la tesorería municipal para la construcción del Polideportivo de Benicalap, que debe financiar el propio Valencia C.F.”.
“El Ayuntamiento actúa con rigor y cumple con sus obligaciones; el club aún no ha solicitado la licencia para la zona terciaria y ya se le ha requerido el ingreso de los 11,2 millones”, ha señalado Giner.
Posturas políticas enfrentadas
Durante el debate, el portavoz socialista, Borja Sanjuán, ha justificado su voto afirmativo señalando que, aunque “el escenario no es el deseable, es el menos malo”, y que el objetivo es garantizar la construcción del polideportivo y el cumplimiento de los compromisos del club.
Por su parte, la portavoz de Compromís, Papi Robles, ha criticado que “el Pleno aborde este punto sin que el club haya ingresado el dinero” y ha manifestado que “la palabra de la directiva no es de fiar, por lo que no se entiende la pasividad del gobierno municipal”.









