Reconozco que había subestimado a Barbie Gaza. No es tonta. Es peor.
Y es peor por que carece totalmente de empatía y escrúpulos, y en su afán por hacer su papel para ganar seguidores, llega incluso a negar la evidencia y la realidad.
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Anonadada la he escuchado decir en directo en un programa de televisión, que lo que ocurrió el 7 de octubre, es un bulo.
“Eso es un bulo, las mismas chicas que estuvieron secuestradas, han salido diciendo que las trataron bien. Es más, una dijo que se había sentido fea ¡porque no le habían hecho nada! Porque no la habían tocado.”
Reconoce que estuvieron secuestradas. Y sin que se le caiga el trapo ese que lleva en la cabeza, remata. “Es más, una dijo que se había sentido fea ¡porque no le habían hecho nada! Porque no la habían tocado.” Con lo cual, reconoce que a las otras sí que las tocaron. Demencial.
Por lo visto, los de Hamas colgaron los vídeos horribles que ha visto todo el mundo, por deporte.
Lo ocurrido el 7 de octubre es una de las peores salvajadas que se hayan cometido. Negarlo, no es ya una simple necedad, es una maldad.
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El problema con esta gente, todo ese grupo con necrosis cerebral es que adoptaron un pack ideológico indivisible, que es en sí, pura contradicción.
Comprendo, que cuando la evidencia entra en contradicción con su idealismo estúpido, se frustren y se cabreen como monos. Es entonces cuando de su boca salen estas barbaridades. Barbie no puede reconocer abiertamente, que esa flotilla apoya a un grupo que cometió esa atrocidad. “Porque ellos son los buenos, los solidarios, los libertarios”. Por eso sale con la socorrida respuesta de “eso es un bulo”. Todo lo que deja en evidencia a los suyos, todo lo que no les gusta, “es un bulo”. Es como lo de facha, fascista o nazi. Si no piensas como ellos, estás en el lado oscuro, por lo tanto, eres lo peor.
Esta demonización de los que piensan de forma diferente es peligrosísima.
No contenta con lo de “es un bulo”, se inventa unas supuestas declaraciones que solo tuvieron lugar en su imaginación. Pero es tal la impunidad de la que creen que disponen, que lo dice en directo, en un programa de televisión.
Y continúa: “Yo estoy en contra del sionismo, del supremacismo”.
Seguramente eso del “sionismo” lo ha visto en un vídeo de You Tube y no tiene ni idea, pero a ella le suena a conspiración en las sombras y lo suelta. Y en cuanto a lo del supremacismo… ¡Mira quién fue a hablar!
Expendedora de lecciones de moral sin pizca de sentido común, esta mujer está consiguiendo no solo dejar en el más absoluto ridículo a esa flotilla de veraneantes, está consiguiendo unas dosis de indignación que pueden pasarle factura en forma de delito de odio.
Quizá por eso Pedro les ha mandado un buque de guerra – eso sí, con lo mínimo – para que los escolte, y sospecho que para traerlos de vuelta antes de que cometan la idiotez máxima de intentar romper un bloqueo marítimo en zona de guerra.
Si fuéramos tan “buenos y solidarios” como Barbie Gaza, podríamos desearle que llegara a Gaza, y disfrutara de las mismas atenciones que dispensaron – según ella – a las chicas secuestradas en el festival. Así podría comprobar de primera mano si para los de Hamas es guapa o fea. A ver si triunfan esos pegotes de silicona con los que se ha recauchutado.
Comprendo que para la televisión sea atractivo conectar en directo con Barbie. Así, aunque sea en redes sociales, obtienen una audiencia de la que ya no disponen. Comprendo que para ese gallinero en el que se ha convertido la televisión, las chorradas de Barbie den mucho juego.
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Pero yo creo que todo tiene un límite, y dar un altavoz a esta persona ya no es ético.
Espero no volver a verla entrando en ningún programa de televisión tras estas demenciales declaraciones, pero me temo, que va a ocurrir todo lo contrario y tendremos a Barbie soltando burradas, hasta en la sopa.
No me extrañaría que se convirtiera en el “personaje” de este otoño. No me extrañaría verla sentada en uno de esos programas de “debate” en plan, a ver quién grita más, de esos en los que hablan todos a la vez y no dicen nada. No me extrañaría verla sentada con Sarah, haciendo equipo.












