La decisión de la Diputación de Valencia de llevar a José Luis Rodríguez Zapatero como invitado especial a un congreso sobre memoria democrática ha encendido la crítica política. VOX ha sido el primero en alzar la voz, denunciando lo que consideran un uso partidista de la institución provincial y un intento de convertirla en escaparate político al servicio de agendas ideológicas.
Reclaman a Mompó que actúe
Desde la formación señalan que la iniciativa carece de un verdadero proyecto provincial y responde únicamente a un afán de protagonismo. Reclaman al presidente de la Diputación, Vicente Mompó, que defienda la dignidad de la institución frente a lo que califican como ataques indignos.
La figura de Zapatero, en el centro del debate
La figura de Zapatero resulta especialmente polémica para la oposición. VOX recuerda que fue el impulsor de la llamada Ley de Memoria Histórica, a la que tildan de aberrante por dividir a los españoles y reabrir heridas del pasado. Además, cuestionan su legado político, marcado por una España que atravesaba una de sus mayores crisis sociales y económicas.
Vínculos con Maduro y la narcodictadura
Las críticas también se centran en la relación de Zapatero con el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela. Su papel como mediador ha sido calificado de parcial y servil hacia el chavismo, lo que ha generado acusaciones de connivencia con una narcodictadura señalada internacionalmente por violaciones de derechos humanos y represión política.
La posición crítica del Gobierno de EE.UU.
La polémica internacional se ha intensificado debido a que el propio Gobierno de Estados Unidos ha mostrado recelos hacia Zapatero. Washington ha puesto en duda su papel en Venezuela y lo ha situado bajo sospecha por sus vínculos con el chavismo, lo que añade un componente de descrédito a su figura en la escena internacional.
Una figura rodeada de polémica
Para VOX, invitar a alguien con este historial a un congreso institucional supone un insulto a la pluralidad de los valencianos. No se trata, dicen, de un acto neutral de reflexión histórica, sino de un gesto de alineamiento partidista que ignora la división que provoca la figura de Zapatero. Recuerdan que sobre él pesan polémicas que van desde su gestión interna en España hasta sus relaciones exteriores, siempre acompañadas de sombras y controversia.
Críticas al contexto local y a Enguix
La oposición añade que la gestión de la Diputación en la reciente DANA ha quedado eclipsada por lo que califican de sectarismo político y por la sombra de escándalos vinculados a cargos socialistas. Recuerdan, además, que la responsable del área de Memoria Democrática, Natàlia Enguix, formó parte del PSOE y que su líder político, Jorge Rodríguez, fue presidente de la Diputación bajo las siglas socialistas.
Un congreso visto como propaganda
En este sentido, la invitación a Zapatero no se percibe como un acto de análisis histórico, sino como un intento de reforzar una visión sesgada de la memoria democrática al servicio del socialismo. Para VOX, el congreso no busca fomentar unidad ni justicia, sino propaganda encubierta y revisionismo ideológico.
Controversia asegurada
La controversia está servida: mientras la Diputación defiende el evento como un espacio de debate y reivindicación democrática, la oposición insiste en que se trata de un desprecio a la función institucional de la Diputación de Valencia y un insulto a quienes esperan neutralidad y servicio público.






