El Ayuntamiento de Torrent, a través del Consell Agrari Municipal, ha iniciado una nueva fase de mejoras en la red de caminos rurales con el objetivo de incrementar la seguridad vial y eliminar puntos negros.
En el Camí de Fatxardet, en su tramo inicial junto a Monte-Real, se está ampliando la calzada más de un metro y medio para resolver un cuello de botella histórico que dificultaba el tránsito diario. Con esta intervención se busca garantizar una circulación más fluida y evitar maniobras peligrosas.
Ampliación del Camí de la Mala Mata
De forma paralela, se actúa en el Camí de la Mala Mata, en la zona de El Vedat, donde las curvas estrechas generaban riesgo de accidentes. La ampliación permitirá un tránsito más cómodo y reducirá la peligrosidad de este acceso estratégico, que conecta con el Camí de la Mala Pujà.
El concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, José Francisco Gozalvo, ha destacado que estas obras responden a “reivindicaciones históricas de los vecinos” y que el objetivo es “adaptar los accesos a la realidad del tráfico actual”.
Un plan progresivo tras la DANA
Estas actuaciones se suman a otras ya realizadas, como la reordenación del Camí de la Mala Pujà, que pasó a ser de un único sentido para mejorar la seguridad y reducir atascos.
El consistorio también intensificó los trabajos de reconstrucción tras la DANA de octubre de 2024, que provocó graves daños en caminos rurales. En colaboración con la Conselleria de Agricultura y TRAGSA, se han recuperado vías muy afectadas por las lluvias torrenciales.
Caminos rurales, clave para vecinos y agricultores
Según Gozalvo, “las partidas rurales concentran una gran actividad agrícola y residencial, por lo que mantener estos caminos en buen estado es fundamental”.
Con las mejoras en el Camí de Fatxardet y el Camí de la Mala Mata, Torrent avanza en un plan progresivo que refuerza la seguridad vial y moderniza infraestructuras esenciales para la movilidad del municipio.






