El Camp de Túria siempre nos invita a empezar de nuevo. Esta tierra nos ofrece la oportunidad de recuperar fuerzas, retomar proyectos y mirar al futuro con ilusión renovada. También es el momento perfecto para pensar en nuestra comarca y en todo lo que aún podemos seguir construyendo juntos.
Vivimos en una tierra llena de oportunidades, con pueblos grandes y pequeños que aportan identidad y riqueza, con una cultura que nos enorgullece y con personas que, día a día, sostienen la vida de esta comarca. La juventud que busca un futuro aquí, la gente mayor que con su esfuerzo y memoria nos recuerda de dónde venimos, y todas las familias que trabajan y luchan para que el Camp de Túria siga avanzando: ellas y ellos son nuestra mayor fuerza.
Pero también sabemos que queda mucho por hacer. El Camp de Túria necesita infraestructuras que conecten mejor a nuestros municipios y un transporte público que nos acerque más, que rompa las barreras entre pueblos y dé igualdad de oportunidades a todos, vivan donde vivan. Necesitamos que nuestros pueblos pequeños se sientan parte de un proyecto común y que nadie quede rezagado.
La comarca no se construye con palabras repetidas, sino con proyectos valientes y trabajo constante.
No queremos solo una mancomunidad más: queremos una comarca mejor, más unida, más justa y presupuestos dignos.
Transformar no significa conformarse con lo que ya está hecho. Transformar significa atreverse a imaginar más, a ser valientes y a trabajar sin descanso para que nuestras ideas se conviertan en realidades. Significa apostar por una comarca que mire de frente a los desafíos y los convierta en oportunidades: empleo de calidad, igualdad real, sostenibilidad, cohesión territorial y orgullo de pertenencia.
Yo creo en ese Camp de Túria: un territorio unido, dinámico y ambicioso. Una comarca que no se limita a gestionar lo que tiene, sino que se atreve a construir lo que todavía no existe. Una tierra en la que nuestros mayores se sientan reconocidos, nuestra juventud vea futuro y cada uno de nuestros pueblos, grandes o pequeños, sepa que es imprescindible para el conjunto.
Este es el poder de transformar el Camp de Túria: la capacidad de soñar más alto, de trabajar más duro y de creer, con firmeza, que lo mejor todavía está por llegar.
Borja Martínez – Teniente alcalde del Ayuntamiento de Serra










