Un verano apoteósico. La semana pasada, el conseller de Emergencias Juan Carlos Valderrama alertaba sobre la situación de alto peligro por altas temperaturas y viento de poniente, vigente hasta el domingo. Dos días desde el domingo y la Conselleria de Emergencias e Interior, a través del Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat, ha activado la alerta naranja este miércoles, 23 de julio, en el interior y litoral norte de Castellón por el riesgo de fuertes lluvias, tormentas y granizo, según el aviso emitido por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
El aviso estará en vigor desde las 12.00 hasta las 00.00 horas, con una previsión de precipitaciones de hasta 40 litros por metro cuadrado en una hora, posibilidad de acumulados de 80 litros en 12 horas y granizo de gran tamaño.
Además, para ese mismo tramo horario, se ha establecido nivel amarillo en el interior sur de la provincia, donde se prevén lluvias de hasta 20 litros por metro cuadrado en una hora y tormentas acompañadas también de probable granizo.
Recomendaciones
El Centro de Coordinación de Emergencias ha trasladado el aviso a los ayuntamientos afectados y a los organismos de respuesta, e insta a la ciudadanía a extremar las precauciones y seguir los consejos de autoprotección.
Entre las principales recomendaciones emitidas por el Centro de Coordinación de Emergencias, se insiste en consultar previamente el estado del tiempo en los lugares a los que se tenga previsto desplazarse, especialmente durante la vigencia de la alerta. En caso de tener que circular, se aconseja hacerlo siempre por vías principales, donde la respuesta ante cualquier incidencia suele ser más rápida, y mantener una velocidad moderada, adecuada a las condiciones meteorológicas adversas.
Asimismo, se subraya la importancia de no atravesar cauces de barrancos, ramblas o zonas con acumulaciones de agua, ya que el riesgo de arrastre o atrapamiento puede ser elevado aunque aparentemente el nivel del agua sea bajo.
En situaciones en las que se produzcan tormentas de granizo mientras se conduce, las autoridades recomiendan detener el vehículo en un lugar seguro, fuera de la vía de circulación, ya que la calzada puede transformarse en una superficie extremadamente resbaladiza. Además, en la medida de lo posible, se aconseja proteger los cristales del coche —especialmente el parabrisas— utilizando prendas de ropa, mantas u otros materiales, para minimizar los daños en caso de rotura provocada por el impacto del granizo.











