Cullera inaugura su «centre municipal de deports» después de comenzar las obras hace 10 años. Un bloqueo de la empresa concesionaria que abandonó las instalacioens han hecho peligrar el proyecto que se ha transformado desde el proyecto original.
La inversión realizada desde 2015 ha sido por parte de la Generalitat Valenciana de 2 millones de euros, sumada a los más de 800.000 euros invertidos por fondos municipales, se ha podido completar esta segunda fase. Una fase en que el Ayuntamiento ha buscado fórmulas coparticipadas entre las administraciones para acabar de adecuar el exterior, condicionar la infraestructura, hacer el edificio sostenible. Además de construir el parking del sótano, habilitar y equipar sobre todo la primera planta del centro con la sala fitness, la sala de actividades dirigidas, sala para ciclo indoor, sala para fitbox, y también con el spa situado en la planta baja.
Sin conexión a transporte público de un «edificio sostenible»
Actualmente cuenta con dos piscinas interiores pero existen espacios aún por definir. El gran problema es que el centro deportivo carece de ningún transporte público con el que llegar, y está ubicado en una zona alejada del núcleo de Cullera, al otro lado del río Júcar, y en uno de los bordes del término municipal. Con lo que la única solución es ir en vehículo privado. La distancia es de 600 metros a la parada de bus más próxima en la zona de Correos. Con lo que toda la idea de sostenibilidad del proyecto se va por el retrete directamente.
Las autoridades han destacado la finalización del proyecto
Así, Cullera contará con una piscina cubierta municipal, y añadirá otra sala de fitness a la ya existente del pabellón municipal.
“Éramos la única población de la Comunidad Valenciana de más de 20.000 habitantes que no teníamos una piscina cubierta ni unas infraestructuras como las que hoy tenemos. Esto es gracias al esfuerzo de la ciudadanía y a las políticas actuales”, defiende el alcalde Jordi Mayor.
Por otro lado, el presidente del Consell ha agradecido el trabajo del equipo del conseller de Hacienda y del conseller de Deportes “por hacer posible acabar una obra que estaba en una situación muy compleja. El año 2011 empezó esta obra y finalmente se ha puesto en funcionamiento en 2021, pero bien está lo que bien acaba”.
Al acto han asistido los Conselleres de Hacienda, Vicent Soler y de Educación, Cultura y Deportes, Vicent Marzá como principales autoridades.
Unas instalaciones muy alejadas del proyecto inicial
Inicialmente el proyecto en 2011 se concebió como un centro de alto rendimiento deportivo, con una zona de habitaciones para deportistas de élite y un conjunto de piscinas. Para realizar un centro de tecnificación y de deporte de alto rendimiento. La idea era conjugar instalacioens de alto rendimiento que compartiera también la ciudadanía de Cullera.
El abandono del proyecto por la empresa designada dejó en una situación jurídica complicada el proyecto, que ha necesitado de la ayuda económica y jurídica de la Generalitat Valenciana. Que ha cambiado el proyecto y lo ha reconvertido en un centro deportivo municipal.
De hecho, Mayor ha destacado que “el presidente se comprometió públicamente a financiar la finalización de esta infraestructura. Ahora tenemos unas instalaciones del siglo XXI preparadas para la prevención de la salud para que ninguna persona de Cullera ni de la comarca tenga ninguna excusa para practicar deporte. Porque sin salud no hay nada”.
Para llegar, el vehículo privado
El problema es que se ha olvidado del transporte público ya que está fuera del núcleo consolidado y muy alejado de zonas de la Playa de Cullera. Dando de nuevo espaldas a los núcleos de viviendas de la Playa y del Faro que carecen de instalaciones deportivas, culturales y sociales municipales.
Otro de los problemas es que la zona de máquinas las mismas están muy juntas y no cumplirían con la normativa sanitaria, ya que carecen de 1,5 metros de separación entre las máquinas. También la zona de restauración y esparcimiento está por hacer, está con paredes y techo, pero de obra, sin instalaciones que permitan instalar una zona de comidas o restauración como está previsto.








































