Miles de personas participaron ayer tarde en la procesión del Corpus Christi por las calles del centro de Valencia, donde desde los balcones engalanados se lanzaron los tradicionales diluvios de pétalos al paso de la monumental custodia con el Santísimo, portada por sacerdotes.

Entre aclamaciones y vítores a “Jesús sacramentado”, y gritos de “Gloria a Dios”, y cánticos eucarísticos, el recorrido procesional se prolongó durante más de dos horas, para concluir en la Catedral, donde el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, que presidió la procesión tras el Santísimo, exhortó a los valencianos a “adorar a Dios todos los días del año”.

“Ha sido muy hermoso ver en la procesión cómo la gente no sólo lanzaba flores y pétalos sino cómo se arrodillaba, cómo rezaba y cómo miraba de hito en hito al Santísimo Sacramento”, destacó el cardenal, “y eso es señal de que la gente tiene fe, ¡tiene fe!”, repitió. Por tanto “alimentemos esta fe, fortalezcamos esta fe desde el Santísimo Sacramento”.

lluvia de flores en el Tros Alt
lluvia de flores en el Tros Alt

Además, “nuestra Iglesia en Valencia, gracias a Dios, es profundamente eucarística, Dios nos ha regalado el Santo Cáliz y hemos tenido un gran arzobispo profundamente eucarístico, San Juan de Ribera”, recordó también.

Por ello, “Valencia debe seguir caminando con esos trazos de adoración,   adoración en sus diversas formas, pero adoración”, subrayó el titular de la archidiócesis que expresó que “si no adoramos, no tenemos nada que hacer, no aportaremos nada al mundo, y lo que tenemos que aportar es a Dios,  amor de los amores. ¡El mundo lo necesita!”

Además, “adoración y caridad van profundamente unidos: no hay caridad sin adoración, ni adoración que no lleve a la caridad”.

Por ello, “os pido a todos vosotros que adoréis al Señor todos los días. ¿Un minuto en pasar ante un sagrario cuesta tanto, con tantas iglesias que hay en Valencia?”, se preguntó el cardenal Antonio Cañizares.

“¡Adoremos, adoremos al Señor! Y así también haremos la gran caridad, que es evangelizar, porque para anunciar a Jesucristo es necesario adorar”, insistió el Arzobispo, que aseguró que “quien realmente salvará a España, a Europa y al mundo entero no son las ideologías ni las agrupaciones políticas sino sólo Jesucristo”.

Así, ante “la gran urgencia, el gran reto de este momento, que es evangelizar”, el cardenal Cañizares precisó que “la evangelización brota de la Eucaristía, brota del Santísimo Sacramento, y por eso adoremos, porque será el mejor servicio de caridad que podamos hacer”.