Evolución. Esta es la máxima que rige ahora el trabajo de Riccardo Tisci, empeñado en hacer evolucionar y mantener viva una firma icónica como Burberry.

Su nueva colección, revela,»está inspirada en nuestro pasado y dedicada a nuestro futuro”. Su propuesta, para la primavera y el verano de 2020, es un notable ejercicio de revisión, reinterpretación y transformación de los códigos de casa inglesa que Thomas Burberry fundó en 1856.

Las prendas clásicas (o símbolos Burberry) como las gabardinas se asoman ahora a la pasarela ligeramente renovadas, convertidas en pequeñas cazadoras moteras, tan largas como un vestido de noche o intervenidas con tachuelas brillantes.

Los diseños de cóctel y fiesta se inspiran en la estética victoriana

Los diseños de cóctel y fiesta se inspiran en la estética victoriana y llevan la cintura elegantemente ceñida, voluminosas mangas, encajes de volantes y aplicaciones de cristal o plumas de avestruz.

Los estampados de animales que recuerdan a las ilustraciones del siglo XIX decoran camisas y vestidos, y comparten protagonismo con frases como ‘Soy un unicornio’, un guiño que Tisci hace al escudo familiar ideado por Thomas Burberry.

La línea masculina es menos llamativa y se queda en la eterna pelea entre el clasicismo de la sastrería inglesa y la tendencia, imparable, de la ropa deportiva.

Para los más jóvenes, el sector de mercado que Tisci quiere atraer, propone chándales, camisetas y zapatillas con el nuevo logo, TB.

Sobre la pasarela destacaron Gigi y Kendall Jenner pero en la primera fila todo el protagonismo se lo llevaron Dua Lipa y Rosalía.

La española es una de las últimas ‘Chicas Tisci’ y para su actuación en la gala de los MTV Video Music Award llevó un corpiño de terciopelo y cristal de la firma inglesa.

Victoria Beckham habla de la dualidad de las mujeres

La London Fashion Week ha tenido una fantástica edición.

La pasarela adquiere poder, relevancia e influencia temporada tras temporada y su calendario crece en número y calidad.

Cuenta, además, con nombres muy importantes de la moda internacional, como Victoria Beckham,  que abandonó Nueva York, pasarela en declive, para volver a casa.

Este es su segundo desfile en Londres y la colección roza la perfección. Se trata de un fantástico juego de contrastes entre colores, texturas, formas y patrones.

“Siempre hay una dualidad en las mujeres que se mueven entre diferentes ideas y estados de ánimo.

Me gusta el rigor de un traje masculino pero también un vestido amplio holgado y fluido”, dice la diseñadora que trabaja para crear prendas que trasmitan poder pero sin renunciar a la sensualidad evidente y la coquetería.

Victoria Beckham viaja a los años 70

Destacan los estampados de flores arty y de palabras garabateadas, el uso de los volantes en patrones asimétricos y el secuestro de los trajes masculinos para guardarlos, para siempre, en el armario de la mujer. 

“Me encanta que la mujer que lleva un traje y se siente segura y sensual con él”.

Su idea para el verano de 2020 bebe de la música y el cine de los años 70 y se tinta con una extensa carta de color que va desde los suaves y neutros hasta el verde brillante, púrpura, limón y azul helado.

Tonos que colorean el nuevo sexy de la señora Beckham. Al desfile asistieron la actrices Helen Mirren y Sinéad Burke, los directores de Vogue USA y UK Anna Wintour y Edward Enninful y el director creativo de Dior, Kim Jones.