Para ello, será «fundamental» la implicación de los ayuntamientos

La ministra para la Transición Ecológica aplaude la apuesta del alcalde de Madrid por la agenda verde

El Gobierno tiene intención de recuperar el anteproyecto de Ley de Cambio climático cuando no esté en funciones y obligar a todas las ciudades españolas con más de 50.000 habitantes a tener su propio plan de calidad del aire y zonas de bajas emisiones, según ha anunciado este miércoles la ministra en funciones para la Transición Ecológica, Teresa Ribera.

Ese texto estará entonces sometido al debate parlamentario y a la posibilidad de incluir enmiendas, que podrían incluso avanzar a exigencias mayores, ha precisado.

La ministra para la Transición Ecológica ha hecho estas declaraciones a la prensa después de visitar, en la sede de la Cumbre del Clima de Madrid (COP25), la obra ‘Pollution Pods’ (burbujas de contaminación) del artista británico Michael Pinsky, que recrea en cinco gigantescos iglús conectados entre sí los niveles de algunas de las ciudades más contaminadas de la Tierra (Nueva Delhi, Pekín, Sao Paulo o Londres).

Ribera ha observado que la situación en general de las ciudades españolas, en comparación con otras ciudades del mundo, «no es comparable», pero ha recordado que hay varias ciudades donde se repiten periódicamente episodios de contaminación y de mala calidad del aire, como por ejemplo la capital, Madrid.

«No basta conformarse por estar mejor que las ciudades más contaminadas del mundo», según Ribera, quien ha recalcado la importancia de cumplir con las obligaciones a las que se ha comprometido España.

La implicación de los Ayuntamientos

La ministra ha recordado además que la Unión Europea tiene claramente reguladas cuáles son las condiciones de calidad del aire que se deben respirar en cualquier punto de Europa, y ha señalado en ese sentido que es «fundamental», para garantizar esos niveles, la implicación de los ayuntamientos.

También ha señalado que el Gobierno ya estableció, en el primer borrador del anteproyecto de ley de cambio climático, que todas las ciudades con más de 50.000 habitantes deberán tener una zona de bajas emisiones e incluso de «cero emisiones».

«De esa manera no dependerá de cómo de fuerte se sienta el alcalde o la alcaldesa, sino que será una obligación de cooperación y de adopción de medidas«, ha manifestado la ministra.

Madrid Central

Según la ministra, los ciudadanos perciben esas medidas «como una gran ventaja a la que no quieren renunciar. En ese sentido, ha valorado las declaraciones que durante los últimos días ha hecho el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, sobre «Madrid Central», después de que, tras su llegada al Ejecutivo municipal, suavizara las medidas.

«Las manifestaciones que hace de su interés por la agenda verde, por la agenda ambiental, por la calidad del aire son positivas; es bueno que todo el mundo entienda que forma parte de los elementos prioritarios de cualquier responsable de una agenda pública», ha señalado Teresa Ribera.

Ribera ha apuntado que esa «reiteración» del alcalde y su apuesta por fortalecer el compromiso de la ciudad de Madrid con la agenda ambiental y la calidad del aire «hay que interpretarlo como una muy buena señal».