El Arzobispo preside en La Punta una misa en honor a los patronos de la pedanía, la Purísima y San Miguel

El Arzobispo preside en La Punta una misa en honor a los patronos de la pedanía, la Purísima y San MiguelEl Arzobispo preside en La Punta una misa en honor a los patronos de la pedanía, la Purísima y San Miguel

En la parroquia de la Purísima Concepción, regida por los Misioneros Redentoristas

El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, presidió el domingo, una misa solemne en honor a la Purísima Concepción y a San Miguel, patronos de la Punta.

El solemne acto tuvo lugar en la parroquia que rige en esta pedanía valenciana la congregación de Misioneros Redentoristas.

“Ha sido una celebración abierta a todo el barrio y a sus entidades y asociaciones; un acto muy bonito en el que siempre participan muchos vecinos que tuvieron que marcharse y que en este día vuelven a su pueblo”; ha indicado Antonio Manuel Quesada, actual párroco y religioso de la congregación.

Procesión que atraviesa la huerta

Por la noche tuvo lugar la procesión con las imágenes de la Purísima y San Miguel junto con las de la Virgen del Carmen, de los Desamparados y San José, que culminará con fuegos artificiales. 

Esta procesión, “muy concurrida todos los años, se caracteriza por su peculiar recorrido, ya que para sortear las vías cruza la pasarela y discurre por la huerta en un trazado largo”, ha añadido.

Misioneros Redentoristas

La parroquia de la Purísima Concepción, en La Punta, fue erigida en 1915 y está regida por los Misioneros Redentoristas “desde hace ocho años.

La vecina parroquia de Nuestra Señora de los Desamparados en el barrio de Nazaret” igualmente, ya que la congregación lleva “más de cien años al servicio de la diócesis en Valencia”.

La parroquia Nuestra Señora de los Desamparados de Nazaret actualmente está regida por los Misioneros Redentoristas que llevan “cien años al servicio de la diócesis”.

El templo fue erigido en 1941 -aunque su actividad se inició en 1942- por el entonces Arzobispo monseñor Prudencio Melo y Alcalde, dentro del denominado “arreglo parroquial” que adaptó la diócesis al crecimiento demográfico de la ciudad tras la Guerra Civil.