Que son momentos difíciles para toda la Humanidad es algo que nadie puede negar.

Hasta los negacionistas de esta pandemia tienen reservas.

Pero aquellos que han perdido seres queridos, que tienen problemas con niños o familiares especiales o que requieren tratamientos o atenciones especiales están abandonados a su suerte.

A veces sin saber que rutina es la mejor, toman decisiones, se exponen a problemas que pueden agravar aun más el daño previo que se pretende solucionar.

Desde que acabó su licenciatura hace doce años, Zara Casañ García ha trabajado como psicóloga tanto en Valencia como en el Reino Unido dentro del área de la salud mental.

Además, sigue con su formación y ahora estudia el grado de Ciencias Sociales.

Trabaja en el área de adicciones, así como en consulta privada y apoyo psicológico a domicilio (infanto-juvenil y adultos.

Es terapeuta on line a través de la plataforma de telepsicología PsiChat.

También es redactora en varios medios y colabora con la Asociación TDAH+16 y en AVALCAE (Acoso escolar)

Considero que la función de los psicólogos en estos días es esencial dada la capacidad de abstraer de la mente y el conocimiento que poseéis profesionalmente de la conducta y las mentes que la producen.

¿Cómo ves la actual situación?

La situación actual de pandemia por la que estamos atravesando está dando lugar a que las personas experimentemos grandes cambios psicosociales.

Está cambiando y cambiará aun mas el modus vivendi de la mayoría de nosotros a todos los niveles.

De momento ya hay muchas personas que están experimentando cuadros depresivos, ansiedad, situaciones de duelo muy delicadas.

También la preocupación excesiva especialmente a nivel económico, ante no saber qué pasará en el futuro a corto plazo.

¿Cómo ha cambiado la situación profesional en estas semanas?

Desde que comenzó el estado de alarma, no ha habido consultas de psicología presenciales, por razones obvias.

Se realizan habitualmente bis a bis y en la distancia cercana.

La mayoría de los psicólogos estamos tratando a los pacientes a través de plataformas de telepsicología que ya vienen funcionando desde hace bastante tiempo.

Parece que hasta estos momentos tan extraordinarios no habían acabado de despegar en nuestro país.

La principal prioridad de los profesionales de la psicología es el uso de nuestro conocimiento psicológico para poder informar sobre el virus.

Ante todo por evitar la temida ansiedad, así como la incertidumbre, las emociones innecesarias y sobre todo el brindar apoyo a las personas afectadas.

¿Cómo consideras Zara que va a ser el futuro desde la profesión?

El futuro no está escrito, ni nosotros como profesionales de la salud mental podemos aventurar a hacer predicciones, o asegurar qué sociedad vamos a encontrarnos cuando todo esto pase.

La situación de pandemia por la que actualmente una gran parte de la humanidad está viviendo y el consecuente “confinamiento” para evitar mayores contagios, puede volverse una experiencia traumática.

Todos estamos sufriendo miedo, horror y una gran incertidumbre sobre nuestro presente ante un futuro aún más incierto  que no sabemos bien qué nos deparará; crisis económica, social, política, de valores, etc.

Por lo que estoy convencida que en el contexto actual y con un considerable malestar psicológico prolongado sobre todo por “el no saber” cuándo acabará la situación, con bastante probabilidad tendremos que tratar muchos casos de trastorno por estrés post traumático.

Aun sin llegar al estrés post traumático, será muy importante poder ayudar a muchas personas con estrés agudo a resolver su duelo que puede llegar a ser psicopatológico, por no haberse podido despedir de sus seres queridos como corresponde.

Estoy también convencida que durante mucho tiempo los cuadros que mencionaba anteriormente de depresión y ansiedad se seguirán dando aunque llegará un momento en el que empezarán a descender.

¿Qué recomendaciones nos darías para sobrellevar esta situación?

Debemos pensar que cada día que pasa estamos más cerca de salir de la cuarentena, sin caer en esas frases “Happy”, extremadamente optimistas que ya todo el mundo creo que conocemos, y que finalmente nadie se cree.

Hemos de ser realistas tanto con nuestra situación personal como con la global por la que estamos pasando en estos momentos.

Sé que es muy fácil decir que hay que mantener la calma cuando la mayoría de personas confinadas están tristes, irascibles o preocupadas, pero debemos mentalizarnos en que todo pasará, que ninguna circunstancia es eterna.

Considero que debemos mantener una rutina, más o menos como antes del confinamiento.

Un horario para acostarnos y levantarnos, para hacer nuestras tareas domésticas.

Teletrabajar o alimentarse, no aislarse, tratar de estar conectado con nuestros seres queridos y amigos a través de las RRSS.

Estar al lado más que nunca con nuestros niños y ver noticias pero no saturarse con ellas, ya que la inmensa mayoría están relacionadas con el COVID 19.

Las prácticas de meditación también ayudan en estos tiempos más que nunca.

No importa si nunca has meditado, puedes aprender en cualquier momento, tienes todo tipo de cursos y tutoriales en la red para comenzar.

Buscar ayuda

Las consultas online, son una alternativa viable para ofrecer atención y terapias psicológicas.

La investigación muestra que la eficacia de un servicio de “telepsicología” logra obtener efectos similares a la atención convencional en tanto prevención, intervención y derivación.

Es muy importante cerciorarse de que la plataforma cumple con las normativas de la LOPD y que las personas que atienden son profesionales de la psicología (licenciados o graduados con experiencia) habilitados para poder ejercer como terapeutas.

Pues Zara, gracias por estas observaciones, interpretaciones y consejos que esperamos sirvan a nuestros lectores y lectoras.