La Colaboración como hábito en los niños

Raquel Casasús. Gestión de la IraRaquel Casasús. Gestión de la Ira

Definimos como  colaboración todo aquel proceso donde se involucra el trabajo de varias personas en conjunto para conseguir un resultado.

Si enseñamos a los niños a adquirir el hábito de colaborar estaremos enseñándoles a pertenecer a sistemas, a trabajar en equipo , a tolerar, aceptar, empatizar, socializar, en definitiva, una serie de valores positivos que les van a servir como grandes recursos a utilizar a lo largo de su vida.

Muchas veces por seguridad, falta de tiempo, desconfianza o pereza, no inculcamos a nuestros   hijos los hábitos de colaboración sin darnos cuenta que cuando se adquieren dichos habitos indirectamente se están adquiriendo varios valores añadidos.

Con todos los padres con que trabajo les pongo un ejemplo muy simple y aplicable a todas las familias, como el hecho de poner y quitar la mesa. Imaginemos un sistema familiar de tres hijos, uno coge el mantel, otro los vasos y el tercero los cubiertos, en un segundo la mesa puesta, los tres han colaborado, han hecho equipo entre ellos, han sido útiles y lo han hecho como un juego. Simple y llanamente se trata de eso.

Hay que tener cuidado a la hora de como se les comunica que a partir de ahora tienen que hacer esto, no hay que plantearlo como una condición para conseguir un premio, ni como una orden, lo que hay que expresarlo es haciéndoles entender que pertenecen a un sistema llamado familia, donde todos hacemos unos por otros y colaboramos para llegar a conseguir un objetivo común, en este caso sería comer o cenar juntos. De manera que mientras los papas preparan la comida en la medida que ellos puedan deben de colaborar. También se les podría preguntar a ellos en qué podrían colaborar, o qué les gustaría hacer por el sistema en este momento, quizás uno de los hijos prefiere ayudar a cocinar, poner el lavavajillas, decorar la mesa, etc.

Un recurso bueno es crear una tabla donde vayamos poniendo lo que cada uno ha hecho durante la semana y existiendo la posibilidad de que vaya rotando semanalmente las funciones a realizar.

Con este hábito tan simple adquirimos valores como responsabilidad, compromiso, autoestima, empatía y todo ello genera felicidad, además se trata de enseñarles con que actitud se hace para que les genere satisfacción.

Una vez más, no os lo creáis, solo probadlo y ya me decis.

Feliz semana .

Raquel Casasús. La Colaboración como hábito en los niños

Raquel Casasús. La Colaboración como hábito en los niños