En sus páginas, el autor escribió que una neumonía se expandiría por el mundo en 2020

Como si de Julio Verne se tratara, Dean R.Koontz, el autor de la novela ficticia ‘Los ojos de la oscuridad’, se imaginó, hace 29 años, cómo un virus llamado Wuhan-400, procedente de un laboratorio y con síntomas muy parecidos a la neumonía se “expandiría por el mundo alrededor de 2020”.

En los ojos de la oscuridad. Así se llama el libro que comenzó a hacerse viral hace unos días en redes sociales por su parecido con la realidad. Con la epidemia de coronavirus desatada en China. Como si se tratara de una predicción. En 1981, el escritor estadounidense Dean Koontz (Pensilvania, 1945) publicó esta obra en la que habla de un virus nacido en laboratorios militares del Partido Comunista Chino.

Portada de la edición americana de "Los ojos de la oscuridad"
Portada de la edición americana de «Los ojos de la oscuridad»

La coincidencia no es perfecta. Las versiones más fuertes sobre el brote chino aseguran que surgió en un mercado de animales salvajes del centro del país. Y aunque semanas atrás, en una nota del diario The Guardian se hablaba de un supuesto laboratorio cercano a la zona, la teoría del origen como arma química no tiene tanto sustento.

Sin embargo Wuhan fue la clave. Y el año también. La historia que se cuenta en el libro, cuarenta años atrás, es la historia de un virus creado en esa ciudad para ser utilizado en caso de una guerra, de acuerdo con lo publicado por el diario ABC.

Así el libro no habla de coronavirus pero sí de Wuhan-400, porque según los científicos está diseñado a partir de una cepa de más de 400 microrganismos creados de manera artificial. En la ficción, lo llaman «el arma perfecta» porque infecta solo a humanos y no puede subsistir fuera del cuerpo ni en ambientes fríos por debajo de los 30 grados.

» Por un lado, una persona puede convertirse en portador infeccioso solo cuatro horas después de entrar en contacto con el virus -un periodo relativamente corto-; y una vez infectado, nadie vive más de 24 horas. La mayoría muere en doce«, advierte un personaje de la novela En los ojos de la oscuridad.