Ana Botella, the bad milk y el arte de pisar charcos

Nada, que no habían otras cosas de las que ocuparse, bastante más importantes que jorobarles la fiesta a los participantes, nacionales y extranjeros, del día del orgullo Gay que, decibelio arriba o decibelio abajo, se dejan una pasta gansa en hoteles restauración etc en la maltrecha economía local.

No consigo entender esta facilidad de los políticos que nos gobiernan de pisar charcos incluso cuando luce el sol. Prohibir no es la solución, habida cuenta que este tipo de festejos se desarrolla dentro de la más absoluta normalidad como no podría ser de otra manera.

Molestias, ruidos ? Pues cómo los demás acontecimientos masivos y públicos, ni más ni menos; se permiten acontecimientos y celebraciones deportivas y políticas con bastante mayor nivel de ruido, de molestia y, lamentablemente, con destrozos de mobiliario urbano que cuestan a los ciudadanos decenas de miles de euros.

Hoy me molestas tu pero yo me paso 15 días de fiestas patronales, o celebro la consecución de un título de liga o lo que se os pueda ocurrir. Eso es lo natural en el día a día de los ciudadanos, desde el respeto, la convivencia y la tolerancia o, lo tiene que celebrar….pero en voz baja ?

Quiero entender que es simplemente torpeza e incompetencia porque de no ser así, sinceramente, huele muy mal. Impedir por unos decibelios la celebración lúdica y como siempre con el mayor de los civismos es, bajo todo punto de vista, pisar charcos en pleno mes de julio..