Caso Zaplana: Un sirio y el ‘yonki del dinero’ apuntaron a los 10 millones en Uruguay.

un sirio y el 'yonki del dinero' apuntaron a los 10 millones en Uruguayun sirio y el 'yonki del dinero' apuntaron a los 10 millones en Uruguay

Un registro casual en una oficina de Marcos Benavent, conocido como el ‘yonqui del dinero’, el peculiar arrepentido del llamado caso Taula, explosionó ayer como una bomba de racimo en forma de otra macrooperación en la que fueron detenidos el ex presidente valenciano y ex ministro del PP, Eduardo Zaplana, y otras seis personas, entre ellas el empresario Vicente Cotino.

La llamada operación Erial, que así ha sido bautizada por la Guardia Civil, señala a Zaplana como parte de un entramado formado para el cobro fraudulento de hasta 10,5 millones de euros en comisiones ilegales a cambio de adjudicaciones de contratos públicos.

La investigación que bajo el nombre de “Operación Erial” dirigen la juez titular del Juzgado de Instrucción número 8 de Valencia, la Fiscalia Anticorrupción y la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil contra Eduardo Zaplana, ex presidente de la Generalitat y ex ministro de Trabajo, pone de nuevo bajo el foco de la opinión pública a un personaje extravagante, Marcos Benavent, el “yonqui” del dinero, autoproclamado como un “arrepentido”, y supuestamente custodio de una documentación que le fue entregada por un ciudadano sirio.

El contenido exacto de esa documentación forma parte por el momento del secreto decretado en la causa. Pero la juez y Anticorrupción parecen haberle dado credibilidad después de haber sometido al propio Benavent a un interrogatorio respecto a la autenticidad de los papeles en la propia sede de la Ciudad de la Justicia. Benavent ha comparecido en varias ocasiones en sede judicial y ante las Cortes Valencianas.

¿Cómo llegó la documentación a manos del yonki? Por su conocida condición de colaborador de la justicia. Según fuentes consultadas, el ciudadano sirio la encontró durante la reforma de una vivienda que había pertenecido a la familia de Eduardo Zaplana. Se trata de todo un compendio de la trama que la UCO ha investigado en secreto durante meses y que ha conducido a los registros y las detenciones.

Quien la encontró eligió a Benavent para que hiciera de custodio o diera un buen uso, sabiendo de sus relaciones de total colaboración con la justicia y la Guardia Civil.

El yonki del dinero va a resultar una pieza clave para desmontar las redes de corrupción que han actuado en torno a las instituciones gobernadas por el Partido Popular en la Comunidad Valenciana durante dos décadas.

El testimonio de Benavent se había centrado hasta ahora en la investigación del llamado “caso Taula“, en el que se indaga en una red de pago de comisiones que alcanzan a la Generalitat, la Diputación de Valencia y el Ayuntamiento de Valencia. En aquella operación fue detenido el ex presidente de la Corporación provincial Alfonso Rus. Esta investigación la dirige el juzgado de Instrucción 18 de Valencia y, entre otras cuestiones, investiga el supuesto pago de comisiones ilegales a cambio de adjudicaciones de la empresa pública Ciegsa, dependiente de la Conselleria de Educación y encargada de la construcción de las infraestructuras educativas en la Comunidad Valenciana.

Cuando Marcos Benavent se autocalificó como “yonqui del dinero” a las puertas de la Ciudad de la Justicia, ya advirtió de que saldría “mierda a punta pala” y se mostró dispuesto a “apechugar” para poder redimirse. “Si vienen a matarme no me van a avisar porque saben que estoy hablando”, dijo. Desde entonces, no ha parado.

Benavent ha desvelado que cobraban comisiones del 3% a cambio de obras -«Un 3%, 60-50 kilos dividido entre tres. 20 kilos cada uno, no está mal, por hacer cuatro papeles y marear a unos y otros», dice es una de las escuchas-.