Vox irrumpe en el Congreso como quinta fuerza con 24 diputados y más 2,6 millones de votos (10,26%) tras las elecciones generales de este domingo con el 98,99% de las papeletas escrutadas. Vox entra en el Congreso de los Diputados  con menos fuerza de lo que pronosticaban algunas encuestas -el CIS le daba hasta 37- y sin ser decisiva para que las tres derechas puedan gobernar, ya que junto a PP (66) y Ciudadanos (57) no suman mayoría absoluta, se quedan a 29 escaños.

No obstante, Vox ha pasado de solo 47.182 votos -el 0,2% de las papeletas- en las elecciones generales de junio de 2016 a conseguir 2.649.588 apenas tres años después, impulsados por su irrupción en el Parlamento andaluz el pasado mes de diciembre con cerca de 400.000 votos y 12 escaños decisivos, que permitieron a PP y Cs desalojar al PSOE de la Junta tras casi cuarenta años de hegemonía.

«Esto es solo el principio. Os dijimos que iniciábamos una reconquista y eso es justo lo que hemos hecho. Una reconquista que ahora tiene una voz en el Congreso (…) Vox ha venido para quedarse», ha subrayado el candidato de Vox, Santiago Abascal. «Bienvenidos a la resistencia», ha añadido el líder del partido parafraseando a su secretario general, Javier Ortega Smith, que minutos antes había señalado que «la resistencia ya está dentro del Congreso».

Vox: «La resistencia ya está dentro del Congreso»

Abascal ha cargado contra la «derechita cobarde» del PP por culparles a ellos de la división del voto de la derecha en lugar de asumir su «incapacidad de oponerse a la izquierda» aún cuando tenían 186 diputados y ha acusado a los ‘populares’ de «entregar las televisiones, los medios de comunicación y la educación a la dictadura progre».

En las elecciones generales de este domingo, Vox ha logrado 5 diputados en Madrid, 2 en Valencia y otros 2 en Murcia. Además, ha obtenido representación -un escaño- en Alicante, Almería, Asturias, Badajoz, Barcelona, Cádiz, Ciudad Real, Córdoba, Granada, Illes Balears, Málaga, Sevilla, Toledo, Valladolid y Zaragoza.

Qué plantea Vox

Según su programa genérico de las ‘100 medidas para la España Viva’ [.pdf] que presentó incluso antes de las andaluzas, Vox planteaba la recentralización del Estado de las autonomías con la devolución «inmediata» de las competencias en educación, sanidad, seguridad y justicia, la suspensión de la autonomía Catalana, y la ilegalización de los partidos independentistas.

Esta formación aboga también por la derogación de la ley de violencia de género para sustituirla por una de violencia «intrafamiliar», equiparando la violencia machista con la doméstica; la derogación de la ley de memoria histórica; la deportación de los inmigrantes ilegales y establecer que cualquier persona que entre de forma ilegal a España quede «incapacitado, de por vida, para legalizar su situación». Entre sus medidas también incluía «levantar un muro infranqueable en Ceuta y Melilla».

En materia de impuestos, plantea un tipo único fijo del 22% hasta los 60.000 euros para las personas obligadas a presentar IRPF y a partir de esa cantidad dejarlo en un 30% frente al tipo actual del 45% a nivel estatal, aunque hay comunidades en las que este porcentaje es mayor. Plantea también la supresión del impuesto de Sucesiones y Donaciones.