Ya se ha visto que cinco años en la política española dan para muchas vueltas y muchos viajes, y el mejor ejemplo de ello es Íñigo Errejón.

Errejón puede presumir de haber participado en la fundación de tres formaciones políticas entre 2014 y 2019, en un ciclo de convulsión política que comenzó con el 15M y del que aún España no ha salido.

En los últimos meses se han escuchado voces que reprochan a Errejón su ambición, sobre todo desde dentro de Podemos, el partido que ayudó a construir y con el que rompió tras verse relegado por la dirección de Pablo Iglesias para iniciar otro proyecto junto a Manuela Carmena en Madrid.

Íñigo Errejón Galván (Madrid, 1983) vuelve ahora a la política nacional con ganas de más y será el líder político más joven de los grandes líderes que compitan en las urnas el próximo 10 de noviembre.

Su salto no ha sorprendido a muchos, quizás se ha acelerado por la convocatoria electoral, pero todos contaban, quizás hasta él mismo, con que en uno u otro momento daría el paso.

Cuatro meses en la política madrileña

Ese momento ha llegado tras sólo cuatro meses en la política autonómica, muy rápido para la «mirada larga» con la que afrontaba su futuro Errejón.

Como es sabido Iñigo Errejón -doctor en Ciencias Políticas y de la Administración por la Universidad Complutense de Madrid-, podrá plantear sus tesis en unas elecciones generales en las que pretende ser el «antídoto» contra la abstención y la palanca para que una mayoría progresista pueda llegar a la Moncloa.

Ya dejó muy claro que él hubiera aceptado la primera oferta de coalición que el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ofreció a Iglesias.

No ha pasado ni un año desde que el politólogo fraguó su desvinculación de Podemos con ese famoso ‘pacto de las empanadillas’ que le incorporó a Más Madrid, la plataforma creada por la exalcaldesa de la capital para intentar revalidar el cargo.

Por delante tiene el reto de proyectar una campaña y una marca nacional en tiempo récord, aunque viene sobradamente fogueado de las campañas electorales de Podemos que él mismo ideó, desde aquella primera a las europeas en 2014 en la que pusieron la cara de Pablo Iglesias en la papeleta electoral hasta la de las generales de 2016 de la famosa «remontada».

Dice Errejón que se fue a Madrid para defender sus principios y volverá con ellos al Congreso que ya conoce -fue diputado desde 2015 hasta 2018 y secretario Político y portavoz de parlamentario de Podemos hasta que le sustituyó Irene Montero después de que las tesis «errejonistas» fueran derrotadas por las de Iglesias en la Asamblea de Vistalegre II-.

Capacidad de diálogo

Durante su estancia en la Cámara Baja se ganó los piropos de muchos adversarios políticos por su capacidad de diálogo y talante conciliador y ese llamamiento al acuerdo es lo que ahora quiere volver a poner en valor.

Otros destacan de él su paciencia para acertar con los tiempos políticos, su pragmatismo y sus dotes de estratega, las que le llevaron a tener un papel preponderante en Podemos hasta que llegó su distanciamiento con Iglesias, quien dice ahora de su relación que fueron muy amigos y que ya no lo son.

La relación de amistad con el líder de Podemos, quien le promocionó como candidato en Madrid, está ya en un punto de no retorno, lo que también será un foco de atención en el duelo electoral del 10N, y en la formación morada ya hay quien vuelve a vaticinar un trato ‘preferente’ de los medios de comunicación a Errejón, algo de lo que siempre se han quejado.

Errejón vuelve a la política nacional avalado por su notable resultado en las elecciones autonómicas del 26M: 471.538 votos, cerca de un 15 % del escrutinio y 20 escaños, que sumados a los 7 de Unidas Podemos calcaban los 27 que obtuvo el partido morado en 2015.

Antes de esos comicios, logró atraer a su lista a los ‘errejonistas’ que habían sido diputados de Podemos en la anterior legislatura, y ahora amenaza con hacer lo mismo con sus confluencias territoriales, algunas de las cuales, como Compromís, ya han preferido aliarse con Errejón antes que con Iglesias.

No en vano, Más Madrid ya comparte en el Senado el grupo Izquierda Confederal con Adelante Andalucía, Més per Mallorca, Compromís, En Marea y Catalunya en Comú Podem.

Con un trepidante lustro de experiencia política a sus espaldas, Errejón se pondrá a prueba en unas generales y se medirá con Iglesias y el resto de candidatos a la Presidencia en un momento que llega de manera un tanto apresurada pero que siempre tuvo en mente.