Solo el 58,6% de los votantes de Cs mantendría su voto, y un 6,1% de los de Podemos votaría al PSOE (sin el ‘efecto Errejón’)

El PSOE es el partido con mayor fidelidad de voto, pero cede nueve puntos desde julio y la imagen de Sánchez pierde fuelle

Pese a nacer desfasado como pronóstico electoral, por no incluir la irrupción de un nuevo actor político en el tablero -el Más País de Íñigo Errejón- y por no recoger el efecto sobre el electorado de las frustradas negociaciones entre el PSOE y Unidas Podemos para investir a Pedro Sánchez presidente, el barómetro del CIS de septiembre muestra unas cuantas claves políticas interesantes sobre el clima de opinión en torno a los partidos y sus líderes, en torno a la fidelidad del voto en los diferentes partidos y la atribución de responsabilidades del fracaso de la investidura.

Fidelidad de los votantes: Cs, la menor; PSOE, pierde; Podemos, alrta

Así, al analizar la intención de voto en unas nuevas elecciones generales teniendo en cuenta a quién afirman los ciudadanos que votaron en abril, se observa que el PSOE retendría al 76,1% de sus electores y es el partido que más fidelidad de voto tiene, aunque haya bajado cerca de diez puntos respecto a la encuesta del mes de julio (85,1%). Apenas tiene fugas de votos, un 3,5% a las siglas que conforman Unidas Podemos -el CIS muestra por separado los datos de Podemos e IU, una desagregación que no se ajusta a la realidad, puesto que ambos se han mantenido todos estos meses bajo la marca de Unidas Podemos-. Pero su reserva de indecisos y desmovilizados ha aumentado cuatro puntos desde julio.

Barómetro del CIS de septiembre. Intención de voto cruzada con recuerdo de voto el 28A
Barómetro del CIS de septiembre. Intención de voto cruzada con recuerdo de voto el 28A

Es Ciudadanos el partido que tiene un electorado más volátil, ya que solo el 58,6% afirma que votaría de nuevo hoy por hoy a las siglas de Albert Rivera, y ha sufrido una gran erosión en su voto ‘duro’ desde julio, cuando ese porcentaje era del 74,1%, antes de la investidura fallida de Sánchez. De hecho, es el partido con un porcentaje mayor de votantes que podrían no movilizarse en unas nuevas elecciones (el 22,9% afirma que no votaría, no sabe a quién votaría o no contesta).

Ese porcentaje se puede asimilar al de Unidas Podemos (59,3%), aunque se le puede sumar el 16,1% de votantes de la formación morada en abril que afirman que ahora votarían a Izquierda Unida, lo que equivale a una fidelidad de voto del 75,4% porque IU no se desgajará de las confluencias. Una cifra de la que podría estar satisfecho si no se viera amenazada por la irrupción de un competidor directo y viejo conocido, Íñigo Errejón, cuyo partido, Más País, pugnará por su voto y planea hacerlo en las circunscripciones donde más eficiente puede ser en el empeño, en las provincias que eligen siete o más diputados.

Barómetro del CIS de julio. Intención de voto cruzada con recuerdo de voto el 28A
Barómetro del CIS de julio. Intención de voto cruzada con recuerdo de voto el 28A

Con todo, tanto Rivera como Iglesias sufren importantes fugas de votantes. Según el CIS, un 5% de los votantes de Ciudadanos podría irse al PSOE, y un 5,9% al PP. En el caso de Unidas Podemos, un 6,1% de sus electores de abril podría cambiar su papeleta por la del PSOE y, aún sin la llegada de Más País en el momento de realizarse la encuesta, tiene un incómodo 12,6% de votantes indecisos o desmovilizados.

Tanto el PP como Vox cuentan con un electorado fiel con cuyo voto podrían volver a contar (el 72,6% de los encuestados afirma que su papeleta iría ahora mismo al mismo partido), aunque, según el CIS, el partido de Abascal podría transferir un 7,7% de sus papeletas al PP. En todo caso, las relativamente elevadas cifras de indecisos abren el abanico para la campaña.

Barometro CIS septiembre 2019
Barometro CIS septiembre 2019

Sánchez pierde puntos como el presidente preferido

El CIS también pregunta a los encuestados quién preferirían que fuese el presidente del Gobierno. Pedro Sánchez es el preferido por el 32,4% de los ciudadanos, pero ha perdido cuatro puntos respecto al barómetro de julio (36,5%). El segundo ahora es Pablo Iglesias (9,9%), cuando en el barómetro de julio era el cuarto en esta valoración.

Casi empatado con el líder de Podemos, el 9,8% de los encuestados preferiría que el ‘popular’ Pablo Casado presidiera el Gobierno, y al 9% les gustaría que Albert Rivera fuese el presidente, aunque también hay un significativo 23,5% que no querría que gobernase ninguno de los líderes de los cinco partidos mayoritarios.

Y sin que se hubiera consumado definitivamente el fracaso de las negociaciones con Unidas Podemos, Pedro Sánchez ha sufrido una erosión en su valoración como líder. Sigue siendo el más valorado, con 4,3 puntos sobre diez, pero desde julio ha empeorado su nota más que los demás, tres décimas, un poco más que Iglesias, que ha cedido dos, de 3,3 a 3,1 puntos

Sánchez «hizo más esfuerzos» para formar Gobierno

En estas últimas semanas la batalla política se ha centrado en el relato sobre la responsabilidad de la repetición de elecciones. En este punto, los ciudadanos entrevistados por el CIS creen que el líder del PSOE y candidato a la investidura, Pedro Sánchez, fue quien hizo más esfuerzos para formar Gobierno, por encima del líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, al menos en lo que se refiere al debate de investidura de julio.

A la pregunta de «¿Quién cree que fue el líder político que hizo más esfuerzos para formar Gobierno?» un 15,9% afirma que fue Pedro Sánchez, frente a un 10,3% que cita a Iglesias, si bien también hay un amplio 15,7% que contesta «ninguno» cuando se le hace esta pregunta.

No obstante, hay un 42,3% de los entrevistados que admite no haber seguido el debate de investidura, por lo que eluden responder, tanto a esta pregunta como a otra para evaluar las intervenciones de los líderes en el pleno.

Y el 27,2% de las personas que siguieron el debate la investidura cree que ninguno se esforzó realmente para buscar un acuerdo. Entre ellos, no faltan votantes de los principales protagonistas de aquellas negociaciones. De hecho, el 18,1% de quienes aseguran haber votado al PSOE el 28A no cree que Pedro Sánchez se esforzase y algo similar ocurre entre los electores de Unidas Podemos, donde el 17,3% opina que Pablo Iglesias no hizo lo suficiente.

Los ciudadanos prefieren la cultura de pactos

El CIS también pregunta en este barómetro qué se podría hacer para solucionar situaciones de bloqueo político como la que vive España, y da dos opciones en las respuestas: introducir las reformas legales necesarias para evitarlo o propiciar una cultura de pactos y acuerdos entre los partidos y los líderes.

Los entrevistados se decantan mayoritariamente por fomentar la cultura pactista, especialmente los votantes de Unidas Podemos y del PSOE. En concreto, entre quienes siguieron la investidura fallida y ven un riesgo de bloqueo, los partidarios de fomentar los acuerdos son el 53%, frente el 37,8% que defiende arreglarlo con reformas legales y entre los que figuran mayoritariamente votantes de PP, Cs y Vox.

Desánimo que tiende a la abstención

El tablero político se ha agitado con la irrupción de un nuevo partido, y el largo período electoral que queda por delante hasta el días de las elecciones aún hace prever muchos cambios. Los partidos y sus campañas tendrán que combatir además con otra tendencia que apunta este barómetro, el incremento de la abstención, del voto en blanco y el voto nulo.

Un 12,4% de los encuestados se decanta por la abstención -en julio el porcentaje era del 10%- un 0,6%afirma que votará nulo -0,3% en el anterior CIS- y un 2,4% votará en blanco, cuando en el anterior sondeo era el 1,8 por ciento de los ciudadanos.

Además, el desánimo con la situación política cunde entre los españoles. La preocupación de los ciudadanos por la política se ha disparado este mes de septiembre y alcanza nuevos máximos históricos: un 45,3% de los encuestados ven a los políticos y a los partidos como uno de los tres principales problemas, siete puntos más que en julio, al tiempo que un 77% por ciento cree que la situación política es mala o muy mala. Está claro que la movilización, para empezar del voto que cada partido considera propio, será fundamental.