600.000€ de la Generalitat Valenciana para reparar las motas de la Albufera, pero sigue sin abordarse una regeneración total y dragado del lago

La Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica ha anunciado la inversión de unos 600.000 euros para la reparación de las motas de la Albufera.

La consellera de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica, Mirella Mollà, ha explicado los detalles de la actuación. Ha sido durante su participación en los actos que ha celebrado el Parque Natural de la Albufera con motivo del Día Mundial de los Humedales.

Se actúa sobre poco más del 13% del lago

La restauración de la estructura de las motas actúa sobre 3,88 km de orillas del lago, una extensión que representa el 13,27 % del total. Entre sus objetivos están el recuperar su vegetación. Esto se efectuará mediante la plantación de 14.887 plantones de 13 especies de flora autóctona. Todo ello para promover el desarrollo de una nueva cubierta vegetal que favorezca la biodiversidad y el carácter de la laguna como refugio de la fauna.

En este sentido, la titular de Emergencia Climática y Transición Ecológica ha subrayado la riqueza de la biodiversidad que albergan los humedales. Además de la función de su composición vegetal que protege márgenes y riberas, produce oxígeno, absorbe dióxido de carbono y actúa como barrera en episodios de temporal como el reciente Gloria.

Mollà ha avanzado, además, que la Conselleria ya ha iniciado los trámites de revisión del Plan Rector de Usos y Gestión del Parque (PRUG): «Un instrumento ansiado, deseable, necesario e imprescindible. Es el momento de adoptar decisiones valientes y de que haya un punto de inflexión para dotarnos de una estructura normativa y de ordenación imprescindible para dar paso hacia el futuro de este humedal».

El vice-alcalde Sergi Campillo, era el responsable en la legislatura pasada

Así, el Plan rector y su revisión está pendiente, ya que el actual vicealcalde Sergi Campillo no efectuó ninguna revisión del plan y aún sigue pendiente. El mismo que niega que las industrias de la zona de la Pista de Silla no estaban conectados, como se sabe, en los años 70,80,90 y 2000 a una red de saneamiento de aguas. Por lo que directamente sus aguas con metales pesados iban por las aceuqias directamente al lago. Cuya presencia en el lodo del fondo de estos metales pesados es constante.

Seña de identidad valenciana, pero abandonada a su suerte

La consellera ha afirmado la «destacada seña de identidad» que suponen los humedales en el territorio de la Comunitat. En referencia, no solo a la Albufera, sino también a los otros cinco parques naturales de la Comunitat designados de «Importancia Internacional» de acuerdo a los criterios del Convenio Ramsar, un tratado único en el mundo para asegurar y garantizar la protección de un ecosistema particular: los humedales.

La consellera ha aludido a la necesidad de «hacernos escuchar por las autoridades competentes ante la voluntad expresa de convertir la Albufera en un ecosistema de referencia a nivel mundial».

Una consideración a la que contribuirá la candidatura de Valencia como ciudad Ramsar. Una iniciativa pionera en España que ha sido presentada por el vicealcalde de Valencia y concejal de Devesa-Albufera, Sergi Campillo. Que supondrá un reconocimiento al trabajo de protección y preservación de estos espacios naturales.

El vicealcalde también ha participado en estos actos de celebración del Día Mundial de los Humedales en la Albufera. Que este año celebra su 30 aniversario como enclave incluido en el convenio Ramsar.

Los parches son constantes y las bonitas palabras se las lleva el viento

De hecho la ejecución presupuestaria de la inversión prevista por el Ayuntamientod e Valencia en 2019 para el lago de la Albufera, de su propiedad, no llega ni al 30% de lo previsto. Esto es una broma y va en dirección contraria a lo que afirman desde el Consistorio y la Conselleria. Pero una vez más, los hechos son los que cuentan y la triste realidad es que la Albufera clama una actuación integral, dado su abandono.

Demasiadas fotos y palabras y muy pocas actuacioens reales. Esa es la triste realidad. Se dice de nuevo una cosa y se hace justo la contraria.