La rapidez fue clave en el incendio de Torrent

El dramático incendio originado este pasado martes a las 12 del mediodía en Torrent se ha saldado sin una sola víctima mortal y sin heridos graves. Una persona tuvo que ser atendida por inhalación de humo y otra persona por una torcedura en el tobillo. Nada para lo que podía haber pasado y no pasó.

En este tipo de catástrofes, -hay que recordar que han ardido 320 hectáreas y hasta 2.900 personas tuvieron que ser desalojadas-, si no se actúa rápido, de forma decidida y coordinada, el resultado es siempre nefasto. Y no ha sido el caso.

He de reconocer que me sorprendió la extremada rapidez con la que actuó el Ayuntamiento de Torrent. Si a las 12.07 se daba por iniciado el fuego, -al parecer por un rayo latente que habría caído un día antes durante una tormenta eléctrica-, una hora después la Alcaldesa de Torrent, Amparo Folgado, estaba ya por la zona. Y arremangada. ‘A la faena’ que se dice en valenciano.

Folgado estuvo desde el primer momento llamando a los timbres para que la gente saliera de sus casas, ayudando a desalojar a personas mayores… Y todo ello en un momento en el que el viento cambiaba de dirección constantemente, y en el que los muchísimos medios humanos y materiales que se desplazaron hasta la zona estaban aún llegando. Le alertó uno de sus concejales e hizo lo que había que hacer: tomar el mando.

Desde la conselleria de Gobernación se ha hecho también una extraordinaria tarea, ayudando a desalojar seis residencias de ancianos en las urbanizaciones de la sierra (4 en Chiva y 3 en Torrent), además de una de personas discapacitadas y logrando sofocar el fuego.

Pero como decía antes, las decisiones que se toman en los primeros momentos son las que determinan si se salva o no la situación. Mucho antes de que pasaran dos horas desde que se decretara el incendio, el Ayuntamiento de Torrent había previsto ya movilizar una treintena de efectivos de la Policía Local, así como preparar el Polideportivo de El Vedat, por si –como sucedió finalmente-, había personas que necesitaran dormir allí ante la imposibilidad de regresar a sus casas.

Y afortunadamente también, -menos mal-, el president de la Generalitat Valenciana tuvo a bien pasar a última hora de la tarde-noche por la localidad para visitar la zona y poder hablar con los vecinos afectados.

Digo esto porque no se hubiera entendido que no lo hubiera hecho. De nada sirve acudir a televisiones y radios nacionales para darse a conocer si, a la hora de la verdad, mi presidente y el suyo, no está donde más se le necesita. Pero como digo Fabra estuvo por allí, con buen criterio. La situación lo requería porque con el fuego nunca se sabe.

Y hoy, justo cuando se cumple un mes y un día de la muerte del Presidente del Gobierno de España, Adolfo Suárez, quiero hablar de otro buen ejemplo. Las Alcaldesas de Aldaia, Carmen Jávega (PP) y de Alaquàs, Elvira García (PSOE), se han puesto de acuerdo para nombrar una calle que atraviesa ambas localidades con el nombre de ‘Adolfo Suárez’.

Me alegra personalmente, como ciudadano, que personas con distinto signo político puedan ponerse de acuerdo, aunque sea de vez en cuando. A ver si cunde el ejemplo y podemos ver más gestos similares entre nuestros gobernantes.

Fernando Alabadí
Director de El Meridiano L’Horta
@MeridianoHorta
www.elmeridiano.es