Demasiadas caídas, opinión semanal en Valencia News de Ferran Gil.

No es de ahora. Viene de lejos. Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Pero en esta bendita tierra somos tan especiales que hasta en esto somos diferentes. Nos pegamos el batacazo una y otra vez, las que hagan falta.

Y no escarmentamos.

La introducción viene a cuento por la actual grave situación que atraviesa Feria Valencia ante la pasividad total de las autoridades, no sé si decir competentes, en el asunto.

De todos es sabido que lo público no casa mínimamente con lo privado y más desde que a todo ello se antepone lo político, con los correspondientes intereses partidistas. Si añadimos la histórica falta de implicación de la burguesía y alta sociedad valenciana, no nos sorprenderán las numerosas caídas que nos han provocado la perdida de factores fundamentales para la prosperidad y bienestar de un pueblo demasiado atenazado por la pugna en decisiones partidistas en el amplio y colorista abanico político.

Y claro, las consecuencias del desequilibrio de la balanza son negativas. Pero no reaccionamos. Supongo será cosa del carácter. Es intrínseco.

Veamos algunos ejemplos que ilustran, justifican y argumentan el presente comentario.

En el plano laboral, en 1894 se desmantela la Planta Siderúrgica de Altos Hornos en Sagunto. La de Vizcaya no, pero la del Camp de Morvedre, fallece. Ya en el 2015 Macosa deja de ser empresa valenciana siendo absorbida por Stadler, la multinacional extranjera con fábrica, eso sí, en Albuixech. Respecto al ámbito financiero, en el 2010 desaparece Bancaixa al fusionarse con Caja Madrid adoptando el nombre de Bankia que posteriormente diez años después es engullida por CaixaBank que ya en el 2013 había comprado, entonces como La Caixa, a precio de saldo, al Banco de Valencia. Parecida operación en el 2012 provocó la desaparición de la Caja de Ahorros del Mediterráneo a manos del Banco de Sabadell, con lo que la Comunitat Valenciana perdió todo referente y músculo en tan importante faceta económica con lo que ello representa.

Salimos del mapa. También lo hicimos durante algunos años en el terreno del audiovisual, cuando Canal 9 por causas de nula rentabilidad paso a negro en el 2014, si bien se refundó de nuevo cinco años después como À Punt, tuvimos el dudoso honor de ser la primera y única autonomía de España en quedarse sin servicio de radiotelevisión pública.

Pasando al ámbito deportivo, sufrimos, afortunadamente solo una temporada, la 86-87, el castigo de quedarnos sin futbol de primer nivel por el descenso del Valencia CF a Segunda División , sin que nadie moviera un dedo por evitarlo como en los casos expuestos anteriormente.

Y si nos adentramos en materia cultural, destaca el reciente caso del Círculo de Bellas Artes que pasó a mejor vida por su nefasta gestión, como pudo ocurrir en su día con el Ateneo Mercantil que felizmente pudo solventar sus problemas, fundamentalmente de economía, impulsado por un grupo de socios que consiguieron relanzar la entidad que actualmente goza de una envidiable salud tanto financiera como social.

No hay que olvidar otros análisis que también colaboraron a restar influencia y visibilidad a nivel tanto nacional como internacional de nuestra comunidad, con la desaparición de grandes eventos como Copa América o Fórmula 1. Aunque estos se lo ganaron a pulso por las diligencias de despilfarro que los abocaron al fondo de un oscuro agujero en cuanto a capital se refiere.

Esperamos tenga mejor suerte el emblemático recinto ferial por el bien de Valencia al ser una institución motor económico imprescindible por un impacto financiero brutal.

Falta hace que Rialto y Botànic se pongan pronto de acuerdo con la valiosísima ayuda de la CEV y la Cámara de Comercio que mucho tienen que aportar al respecto.

Pero alerta al Consell y Ajuntament, nada de entrar en «salvems», esa fórmula que se inventaron montando asociaciones de activistas de su cuerda como «salvem el Cabanyal» o «salvem l’horta», pues me pregunto ¿acaso esta salvado el Cabanyal o la huerta?

Posdata de última hora.- Parece que Ribó está dispuesto a ceder el gobierno de la institución al Consell hasta el 2051.

No me extraña. Le viene grande. Tanto como la alcaldía del «cap i casal».

Demasiadas caídas

Ferran Gil: A mi aire