Fernando de Rosa “ Los gobiernos débiles de la izquierda”

Esta semana el Gobierno de Pedro Sánchez ha sufrido un duro revés en el Parlamento nacional. El Real Decreto Ley con el que se pretendía la confiscación  de los ahorros de las arcas municipales no salió adelante. Es la segunda derrota de esa naturaleza que sufre el  Gobierno de Sánchez en el Parlamento. Ha sido el único presidente de la democracia al que las Cortes le han tumbado dos textos en vigor, lo que evidencia la debilidad parlamentaria del Gobierno, debilidad que también se aprecia en su ámbito interno. Se trata de un Gobierno fraccionando en el que Sánchez es incapaz de hacer frente a su vicepresidente segundo, Pablo Iglesias.

Esta debilidad de la izquierda, no es solamente  algo que caracterice al Gobierno de la Nación. Basta con mirar lo que ocurre en el  Gobierno del Botanic  o en el Gobierno municipal de Valencia.  En el caso de la Generalitat Valenciana Si miramos, nos vamos a encontrar con un President Ximo Puig que sumiso ante el Gobierno de Pedro Sánchez no realiza actividad alguna en defensa de los intereses valencianos. Por otro lado, basta recordar que el President se ha negado a que realizaran las PCR oportunas en los centros educativos en los días previos al inicio del curso académico. Con esa negativa ha comprometido la salud de la comunidad educativa evidenciando una falta clara de sensibilidad con los padres y docentes.

A esta pasividad hay que sumar la inacción de Puig ante las negligencias de su vicepresidenta Oltra en asuntos sociales, la cual, esta semana ha evidenciado su ineficacia e ineptitud en  la gestión de los asuntos de su competencia en la Comunitat Valenciana.  Durante la pandemia el virus del Covid-19 se ensañó con los usuarios y trabajadores de residencias de  personas mayores como aconteció en los centros de Torrent y Alcoy entre otros mucho y el Gobierno autonómico no fue capaz de hacer frente a esa realidad y evitar los estragos que el Covid-19 generó en dichos centros.

Esta semana han salido a la luz las fotografías y videos que evidencian abandono y malos tratos en una residencia de LLíria. Hemos sabido también que esa residencia ya había sido sancionada, es decir, que la Conselleria de Igualdad conocía las deficiencias y las carencias que tenía  esa residencia y sin embargo, no ha incrementado la labores de inspección o de exigencias e incluso ha sido incapaz de evitar que esas situaciones se produjeran.

Oltra no ha aprendido la lección que le dio el Covid-19 durante la primera oleada. Ahora que estamos en la segunda, sigue sin realizar test masivos de detección de la infección en los centros de mayores y de nuevo, nos volvemos a encontrar con que el Covid-19 golpea de nuevo a nuestros mayores. Una vez publiqué que las sociedades (lean aquí gobiernos) que no protegen adecuadamente a sus mayores, se convierten crueles e inhumanos. A todo esto sumemos los problemas que sigue teniendo la Conselleria de Igualdad en relación con los centros de menores.

Se trata de una Conselleria totalmente ineficaz. Atrás quedan las camisetas reivindicativas y los escraches. Ahora, lo único que quedan son los defectos de una deficiente gestión en materia de igualdad y en ámbito social. Pero si seguimos hablando de Gobiernos débiles, hay que tener también muy presente al Gobierno municipal de Valencia. En este caso, su debilidad viene motivada por el enfrentamiento y la lucha de egos entre Joan Ribó y Sandra Gómez. Por su parte Joan Ribó Ribo, el eterno desaparecido, ese perpetuo ausente, en los momentos previos, durante y post confinamiento, así como Compromís siguen insultando a los valencianos y a nuestras señas de identidad, financiando instituciones catalanistas. Por su parte Sandra Gómez, ha dado  la espalda a los valencianos posicionándose a favor del Gobierno central en relación con los superávits de las administraciones municipales.

En definitiva, la izquierda nacional, autonómica y local, se caracteriza por hablar mucho, vender humo y no hacer nada.

Otros del autor: